Como en la lotería, podemos tener la suerte de nacer bellos y en una casa de gente acomodada y también todo lo contrario y no tenemos ningún control sobre esto.
Es indudable que la belleza ayuda en la vida laboral, un cuerpo armónico, una cara simétrica y aspecto de salud. Pero el mundo del trabajo requiere además de otras capacidades técnicas y de comunicación –que si dependen de nosotros mismos- sin las cuáles no se podrá avanzar.
Muchas modelos jóvenes y bonitas sólo pueden trabajar como modelos y mientras dure su juventud y belleza, aunque algunas de ellas se especializan en otras áreas y triunfan más allá de la belleza. Algunas se convierten en animadoras de televisión, otras en periodistas y las hay que progresan como empresarias en el campo de la moda.
Pero todas estas actividades requieren de destrezas para superar el estadio de “rubia y tonta”. Cuando las personas pueden combinar trabajo duro, inteligencia y belleza, es mucho más probable que puedan mejorar sus condiciones laborales.
Claro que también existe la discriminación en este aspecto y es probable que a igualdad de capacidades elijan a la más joven y bella. Pero de nuevo, hay multitud de consideraciones que se toman a la hora de contratar. Las mujeres recientemente casadas y las embarazadas llevan las de perder. Los estudiantes son muchas veces discriminados porque pedirán días para sus exámenes. El mundo de la contratación es azaroso y predomina el que hagas ganar más dinero a quien te contrata.
Como nadie dijo que este mundo es justo, habrá que estudiar, capacitarse y trabajar muy duro si se quiere lograr estabilidad en el trabajo.
1 comentarios:
Bueno, te dejo un comentario para que no te sientas sola. Te juro que leí el post.
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