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jueves, 27 de noviembre de 2014

Bioética. “VIH pediátrico. El trabajo terapéutico y el enfoque bioético” Goldberg.

...:La bioética, entendida como ética del cuidado, nos convoca a discernir los contornos humanos de las situaciones médicas. La dignidad del paciente, su libertad, su autonomía personal, deben ser preservadas.

Ello requiere recabar sus opiniones y las de su familia; considerar, en cualquier circunstancia, su condición humana, social y cultural. Este punto de vista requiere que los profesionales ejerciten habilidades cognitivas, afectivas, de sensibilidad y empatía que no están ni “en los libros” ni en los principios generales de la medicina o la psicología, sino en el compromiso diario con los pacientes y sus situaciones. La bioética jerarquiza la relación clínica, la emocionalidad como fuente de conocimiento y no como factor de sesgo. Este énfasis en los afectos surgidos de la subjetividad del profesional, como factor importante en las decisiones, es, en medicina, revolucionario.

El concepto de autonomía, inherente al terreno de la bioética, nos ha servido de orientación. Promover la autonomía en un niño con sida consiste en ayudarlo a que pueda tejer su propia historia, su propio testimonio de la vida, de la enfermedad y de la muerte. Es derecho del niño, y –creemos– deber del equipo profesional ofrecer canales de diálogo que faciliten el proceso psíquico del cual surgirán sus testimonios más genuinos.
Estos chicos, que contrajeron el VIH en un estado de máxima inermidad, antes de que cualquier sistema defensivo (inmunológico, psíquico) haya podido interponerse, padecen de una carencia de lo que podríamos llamar insumos básicos –vivencias, representaciones, emociones–, de modo que, a la hora de interesarse en entender aquello que ocurre en su cuerpo, se les hace más difícil encontrar los recursos para pensar y entender. Nos propusimos ayudarlos a crear ese material psíquico, en una decisión que tiene dos fundamentos, uno terapéutico y otro bioético"

 Por Jorge A. Goldberg *

* Psicólogo. Sala de Pediatría del Hospital Muñiz. Texto extractado del trabajo “VIH pediátrico. El trabajo terapéutico y el enfoque bioético”.

http://www.pagina12.com.ar/diario/psicologia/9-260693-2014-11-27.html

lunes, 24 de noviembre de 2014

Homenaje a Henri de Toulouse-Lautrec

Por eso de leer las novelas de tu vida y buscarte ávido en diccionarios y enciclopedias, por las películas del Moulin Rouge, por los burdeles y las desgracias, los amores y sinsabores, por ese fiero destino que engañaste con tus colores:
   Se hizo justicia, dejaste testimonio de las bellas mujeres que tanto te amaron y cuidaron.

jueves, 20 de noviembre de 2014

OMS | Violencia contra la mujer



OMS | Violencia contra la mujer



Violencia de pareja y violencia sexual contra la mujer

Nota descriptiva N.° 239
Octubre de 2013

Las Naciones Unidas definen la violencia contra la mujer como "todo acto de violencia de género que resulte, o pueda tener como resultado un daño físico, sexual o psicológico para la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la privada".
La violencia de pareja se refiere al comportamiento de la pareja o ex pareja que causa daño físico, sexual o psicológico, incluidas la agresión física, la coacción sexual, el maltrato psicológico y las conductas de control.
La violencia sexual es cualquier acto sexual, la tentativa de consumar un acto sexual u otro acto dirigido contra la sexualidad de una persona mediante coacción por otra persona, independientemente de su relación con la víctima, en cualquier ámbito. Comprende la violación, que se define como la penetración, mediante coerción física o de otra índole, de la vagina o el ano con el pene, otra parte del cuerpo o un objeto.

martes, 11 de noviembre de 2014

NOSTALGIAS DE MI NIÑEZ



Comunión en 1957

En 1950 la Gran Ciudad se asemejaba a una provincia.
Es probable que al recordar y re-significar hechos de mi niñez junto con otras informaciones, sea tendencioso, parcial y clasista si se tiene en cuenta que yo mismo pertenecía a la clase media descendiente de italianos que vivía en un barrio porteño, residencia de muchos inmigrantes europeos y otros tantos de distintas provincias argentinas. Estos barrios solían componerse de poblaciones muy heterogéneas en lo social y económico. 
Este relato dista de ser realista u objetivo porque se basa en hechos que ocurrieron más de 55 años atrás y si se tiene en cuenta que a mis 7 años de edad recorrí media ciudad de Rosario (donde viví por excepción en 1955) tomado de la mano de mi hermana de 11 años en medio de los tiroteos y muertos causados por el golpe militar de 1955. Desconocía muchas cosas pero nunca olvidaré el sordo sonido de las balas que pasaban por todas partes (como silbidos secos) Como ríos subterráneos, la verdad amplia no era visible a los ojos de ciertos niños, aunque se terminaba sabiendo tarde o temprano.  

Igual si alguien desea comparar los dichos de mis recuerdos de mi niñez (1948-1960) con datos y  cifras de la historia económica argentina puede leerlos en   http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_econ%C3%B3mica_de_Argentina#Periodo_Peronista_.281946_-_1955.29

Confieso que viví en el Mundo Antiguo del “capitalismo productivo” y en medio de la paradoja de la Guerra Fría previo a la década del 1980’, sistema en el que era preciso trabajar y no se podía vivir de rentas, de especulación financiera ni de acciones o papeles. Sin falso orgullo, también mi país tuvo su historia específica y particular a mediados del Siglo XX poco comparable en sus detalles a otros casos que yo conozca o que se me ocurran.
Esto fue mucho antes de 1980, sin smartphones, notebooks, netbooks, MP4, computadoras, televisores inteligentes ni Blanco y Negro a bombita; época en que uno ‘perdía’ el tiempo junto a los demás tomando mate, estando, compartiendo el lugar y conversando; viví en ese mundo donde eran muchos los que tenían trabajo y el salario de un hombre alcanzaba para mantener a su familia nuclear (usualmente) y las mujeres de clase media en general no trabajaban aunque muchas otras eran obreras, vendedoras, maestras o profesoras con salarios bien dignos. La educación de todos los niveles de esa época era mayormente pública y los colegios privados eran escasos y por lo general católicos. Ya cuando cumplí los 10 años surgió un tema político y estudiantil de lucha como "Laica o Libre" 
Un mundo donde todas las chicas de 13 a 50 tenían unos líos terribles pero no tomaban pastillas, todavía, no se psicoanalizaban, no conocían los Mantras ni la meditación sino que consultaban con sus amigas, su novio, la maestra del barrio o con las abuelas que eran mayores y “sabían” Otra opción eran las grandes carpas de muy diversos credos y religiones que se instalaban en los terrenos vacíos y públicos. Otra más era la misa de los domingos.
En numerosas casas dispersas vivían aún restos de la "familia grande" de tres generaciones ya que muchos abuelos vivían con sus hijos y nietos en casas espaciosas, por lo general. En un mismo barrio, una misma casa a veces, vivían varios parientes de una misma familia ya que se producían pocos cambios geográficos por razones laborales. Algunos años después esto fue cambiando con predominio de departamentos de dos, tres o cuatro ambientes y un claro viraje hacia la "familia nuclear" que tanto veíamos en televisión.     
La calle era una gran protagonista de la vida vecinal porque en ella se realizaban los corsos barriales del carnaval, las fogatas de San Pedro Y San Pablo y muchas personas sacaban las sillas a la calle o vereda y tomaban mate, se refrescaban, charlaban o simplemente miraban las pèripecias de los niños y jóvenes. Mucha gente de los barrios participaba de eventos callejeros.
Cuando se instaló la moderna luz de neón en la Avenida Juan B. Justo (sobre el río Maldonado) circa 1959, muchos vecinos caminaban unas cuantas cuadras para mirarla de primera mano y comentaban a viva voz que “era igual a la luz del sol” y eso creían, doy fe.
Como los vehículos circulaban con facilidad los primeros semáforos de la ciudad recién se instalaron a principios de la década de 1960' y por esos años /circa 1963) se eliminó el tranvía como medio de transporte ciudadano aunque muchas ciudades importantes como San Francisco, EE.UU., los mantienen hoy en día.     
Aunque muchos se cuestionen la lógica robótica del niño Wander los niños desde los 8 o 9 años solíamos leer bastante, en particular historietas (Frontera y Hora Cero) y los libros de la colección Robin Hood. Claro que las chicas de 8 o 9 años eran mucho más importantes que leer.
Emilio Salgari y Julio Verne fueron mis autores favoritos a partir de los 9 años, digamos. Un día típico: escuela, fútbol en la calle, figuritas, yo-yo, incursiones grupales por baldíos y terrenos interesantes, caminatas por el barrio con mis perros, admiración de las vecinitas. Eso. En verano: piletas de natación públicas gratuitas (La Salada o las de Nuñez) o en el club Velez Sarsfield en Liniers.      
Recuerdo un país compuesto por un alto porcentaje de gente de clase media donde los no tan pobres eran por lo general obreros de fábricas con sueldos dignos. Los mismos barrios ofrecían muchas posibilidades de comunicación e interacción social cara a cara como clubes de barrio, cooperadoras de padres y olimpíadas escolares, sociedades de fomento, bibliotecas culturales, clubes de ajedrez, bares repletos de comensales, piletas de natación sociales y gratuitas, parques de diversiones públicos y privados y no es que recuerde todas las ofertas pues eran muchas.
La conflictividad social y de clase estaba de todos modos presente.
Las Villas Miseria de las décadas de 1930’ a 1960’ eran producto de la inmigración desde las provincias de mano de obra para las crecientes industrias y estaban pobladas por personas de distintas provincias a quienes los descendientes de europeos de Buenos Aires llamaban “cabecitas negras” dado que eran obreros morochos de piel y cabellos. El término despectivo se usaba poco en los barrios populares y su estilo racista se basaba en alguna difusa teoría de la superioridad europea en educación y trabajo, aunque no germana en particular. La peligrosidad de estas villas no debía ser muy alta ya que una de mis novias de la pubertad vivía a una cuadra de la villa del bajo Flores y no había evidencias de mayor delincuencia –nunca tuvimos ni tuvieron problemas- aunque si miles de mitos. No ocupaban titulares en ningún lado.     
En los años de mi niñez los medios masivos (diario o radio) no podían utilizar las noticias policiales a diario para captar la atención del público ya que eran muy bajos los niveles de crimen y delincuencia –una inseguridad casi inexistente. Esta tranquilidad social se podía observar a simple vista en la extendida costumbre en los “cien barrios porteños” de dejar las casas abiertas y sin llave alguna en que para ubicar a los pequeños amiguitos se podía entrar libremente hasta la cocina o el fondo de la casa del vecino: puertas abiertas casi siempre (esto lo pueden recordar los adultos mayores)        
Los ‘viejos’ (mayores de 50 años) nos pasaban las costumbres por vía oral, no hablaban en forma difícil ni utilizaban jergas raras salvo el particular modo de hablar el castellano y el lunfardo de las gentes de la década de 1940’ que aún puede observarse en algunas viejas películas argentinas. 
El café o bar en los barrios o el centro de la ciudad era una institución como los clubes de barrio o las sociedades de fomento y ahí se reunían todos los hombres luego del trabajo y se quedaban a veces hasta muy tarde fumando, charlando y compartiendo, riendo y comentando. Eran épocas machistas ya que a esos bares de barrio iban pocas mujeres (creo que Alfonsina Storni entró al Tortoni en 1935 o 36) y cuando iban se ubicaban en el sector denominado “reservados” Los barrios de la ciudad tenían por lo general varios cines cada uno con sus correspondientes pizzerías cercanas que desaparecieron en las décadas de 1960’ y 1970’ debido a la masividad de la televisión.
Cuando los niños se lastimaban nadie hacía espamento ni temía la muerte –se les lavaba con jabón o alcohol y a otra cosa- porque los niños jugaban en el medio de las calles empedradas o a veces de tierra o en los muchos terrenos baldíos desmontados con alguna molestia que les causaban autos impertinentes que se atrevían a interrumpir los juegos cada media hora, digamos. El nivel de contaminación ambiental era bajo ya que la metrópolis no superaba los 3 millones de habitantes que es muy distinto a los 14 millones que ahora habitan en el Gran Buenos Aires. Pocas empresas y compañías tenían en cuenta sus relojes para marcar la entrada y salida de los trabajadores. La entrada era aproximada y se confiaba mucho en la gente. Los dueños o patrones no eran bancas impersonales de algún paraíso fiscal, sino personas de carne y hueso a quienes se conocía más o menos y daban su propio valor al producto. La palabra de un hombre era sagrada debido a códigos de palabra no escritos que por lo general se respetaban.
Mi propio padre en la década de 1950’ compraba, digamos, 300 ladrillos (él construía su propia quinta) en un corralón de materiales y les decía “en unos tres meses te los pago” y así era religiosamente sin “pedir fiado con careta de plástico” (Expresión de Inodoro Pereyra por la tarjeta de crédito, Fontanarrosa)
La palabra, la reputación y el trabajo eran los mayores valores para progresar en la vida. Claro que la floreciente economía del país ayudaba pues desde antes del final de la Segunda Guerra Mundial exportábamos alimentos a los países europeos hambrientos y disponíamos de amplias reservas de divisas. Entre 1930 y la década de 1940’ se formó una industria nacional importante como sustitución de las importaciones interrumpidas por la Gran Depresión capitalista de 1930.  

Se pueden objetar mis recuerdos personales y conocimientos de formas válidas. No son "correctos" ni teóricos. También se pueden recordar situaciones parecidas. 
Las diferencias de época son abismales en poco más de 50 años.

jueves, 30 de octubre de 2014

Internacional Errorista



Internacional Errorista
El Asunto (Buenos Aires, 2009)

 
El sistema capitalista ha sido y es el más difundido “acierto” disfrazado del más grande “error”.
  • Hoy día el sistema manipula y organiza los “aciertos” de la gente del común llamándolos “errores”. Para su propio beneficio disfraza sistemáticamente sus propios ”errores“ de “aciertos” y nuestros “aciertos” de “errores”.
  • Errar es de humanos
  • Nosotros tenemos conciencia de los errores como consecuencia del capitalismo.
  • ¡Imposible controlarlo, el error estará presente!
  • Algunos de los más positivos errores de la historia: 
  • Pensar que la tierra era redonda.
  • Fleming descubrió la penicilina por error.
  • Hoffman descubrió el acido lisérgico (LSD) por error.
  • Somos conscientes de lo positivo del errar y desde allí actuamos, vivimos.
  • Responsables de las academias de las lenguas del mundo, de nuestra mayor consideración queremos informarles:
  • Un nuevo término, una nueva “palabra-acción”, irrumpe en los diccionarios, nace en las grandes enciclopedias e invade los buscadores de internet: errorismo
  • Errorismo: práctica o filosofía que fundamenta sus acciones en el error.
  • Erroristas: multitudes, sujetos o grupos que practican el errorismo.
  • Política = Vida
  • Leemos lo que no debemos. Tocamos lo que no podemos. Hacemos lo que queremos.
  • El errorismo es re-evolucionario. Sus prácticas re-evolucionan en busca de la autonomía y la autosuficiencia social.
  • La Internacional Errorista asume la lucha contra toda forma de control o dominación cultural, social, sexual, racial, espiritual, política o económica.
  • ¡Únase a las filas de la Internacional Errorista para la liberación mundial del error!
  • La vida es bostezo, abrazo o estornudo. ¡Usted decide!
  • Tiempo Errorista: ahora.
  • …mire su reloj ¿no tiene? …entonces usted es ¡¡¡errorista!!!
  • Espacio Errorista: aquí = (t)erritorio
  • Sin fronteras ni límites.
  • Los erroristas también somos científicos. Realizamos experimentos con nuestras vidas y, sobre todo, con la sociedad. Somos empíricos, fanáticos y si no damos con el resultado esperado ¡mejor!
  • Pero si hay error, puede explotar… entonces: ¡que explote!
  • A los erroristas nos aburre tener siempre la razón.
  • Prueba y error: jamás dejaremos de equivocarnos.
  • En la llamada “Guerra global contra el (t)errorismo” todo vale: arrasar viviendas, cultos religiosos, torturar y humillar.

domingo, 19 de octubre de 2014

CONSEJOS DEL VIEJO VIZCACHA



Cuando tenía 15 años cursaba el tercer año del colegio secundario Mariano Moreno cuyo título final era el de Bachiller que obtenían los chicos al quinto año de estudios; era una época en que idealizaba a mis profesores de los que aún mantengo un claro recuerdo, pero entre ellos sobresalía el Ingeniero Marty que dictaba la materia Geografía mundial aunque en realidad él Ingeniero era dueño de una fábrica de heladeras sencillas que vendía muy bien. Un empresario argentino que defendía la industria argentina con toda su inteligencia según recuerdo.
En una oportunidad surgió el tema de los “Consejos del Viejo Vizcacha” de José Hernández, el autor más representativo de la literatura gauchesca del siglo XIX con su famosa obra “Martín Fierro”
Y surgió esa literatura porque en la clase de Geografía hablábamos un poco de todo superando ampliamente los límites de la materia ya que este profesor sin duda era un verdadero “formador” de conciencias.

Y aparecieron unos versos que leyó un compañero de clase:
Jamás llegués a parar
adonde veas perros flacos.

El primer cuidao del hombre
Es defender el pellejo.
Lleváte de mi consejo,
Fijáte bien lo que hablo:
El diablo sabe por diablo,
Pero más sabe por viejo

Hacéte amigo del juez.
No le dés de qué quejarse;
Y cuando quiera enojarse
Vos te debés encojer,
Pues siempre es güeno tener
Palenque ande ir a rascarse.

Nunca le lleves la contra,
Porque manda la gavilla.
Allí sentao en su silla
Ningún güey le sale bravo:
A uno le da con el clavo
Y a otro con la cantramilla.

El hombre, hasta el más soberbio,
Con más espinas que un tala
Aflueja andando en la mala
Y es blando como manteca:
Hasta la hacienda baguala
cai al jagüel con la seca.

“No andés cambiando de cueva,
Hacé las que hace el ratón:
Conserváte en el rincón
En que empesó tu asistencia:
Vaca que cambia querencia
Se atrasa en la parición.

Quedamos en silencio tratando de entender lo escuchado hasta que el profesor Marty estalló de rabia contenida al mencionar que esos versos … “eran abiertamente inmorales y una agachada humana imperdonable”
Como estoy hablando de la década de 1960’comprenderán que el profesor Marty era coherente con su época cuya Weltanschauung (cosmovisión) se correspondía con elevados niveles éticos.
Por eso me sorprendí cuando hace poco tiempo un joven me dijo que estos versos eran para copiarlos (dijo “machetearlos”) porque estaban buenísimos.
Las cosas no solo dependen del color con que se miren sino de la época en que se juzguen.
Por mí, no he podido renunciar a creer que Marty tenía razón para cualquier época que sea.