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martes, 30 de junio de 2015

"El psicoanálisis ¡qué poco que hace!

"El psicoanálisis, ¡qué poco que hace! ¡Pero ese poco, cuánto que es!"
Marie Langer

Quería explicar un poco qué es el psicoanálisis y a poco de pensarlo recordé lo que les pasa a muchos analistas y psicólogos, que en medio de reuniones amistosas, sociales o familiares se encuentran con sujetos que les proponen una consulta “al paso” de algo que les pasa, como un acertijo y a boca de jarro, suele escucharse: -vos sabes lo que pienso- ¿vos me estás estudiando?-  los interlocutores cuentan sus sueños o creen que un mero título universitario nos permite saber lo que piensan como si viéramos una radiografía de lo que les ocurre y eso nos transformaría per se en scanners, adivinos, gurús o algo así, alguien con mucho poder, monstruoso realmente.
También es cierto que hay gente -cada vez menos- que teme a los profesionales de la salud mental y no le faltan motivos ni experiencias.
Este método como psicoterapia se vale de la palabra, de lo hablado, que no solo es escuchado por el profesional sino también por el paciente y es sorprendente lo que se puede deducir de uno mismo al escucharse.
La verdad es que saber lo que le pasa a alguien puede llevar bastante tiempo, a veces mucho tiempo y a veces no se sabe nunca. No somos chamanes ni adivinos, sin menoscabo por los mismos.
Hay analistas que usan técnicas más activas y otros de poca intervención, pero eso es cuestión de las diferentes escuelas existentes.
Los pacientes vienen por su angustia, por respaldo, curación, alivio y/o mejora, soledad, etc. Quienes vienen al consultorio tienen una “idea” o novela propia de la familia Psi. Muchas veces ya hicieron terapias o les contaron, vieron una serie, hicieron “vidas pasadas”, leyeron alguna revista o diario; otros cursaron psicología en la secundaria o facultad de económicas. Por lo general suelen investir al clínico de un poder que no posee, de un “supuesto saber”
El psicoanálisis no puede resolver todos los aspectos de la vida de una persona que responden a encrucijadas ambientales, económicas, psico-sociales, somáticas y otras que no son contempladas por esta teoría ya que no es una cosmovisión ni una teoría filosófica que lo explica todo, no pregona un “furor curandis”
Hay cantidad de cosas que se hablan y tratan con un paciente que no están en ningún libro porque cada paciente es un caso singular y particular, no se pueden buscar generalidades, aunque está de moda una psicologización de todo lo que ocurre, un reduccionismo extremo.
Por eso no es de extrañar que se usen fuera de sesión y en circuitos sociales o los medios masivos verdaderas interpretaciones “salvajes” que solo pueden ser consideradas agresiones o como lo dijo Arminda Aberastury “Toda interpretación fuera de sesión es una agresión”
El psicoanálisis está destinado: a hacer conciente lo inconciente y a evitar el sufrimiento neurótico pero el pensamiento de Freud puede aplicarse a otras esferas como la medicina o medicina psicosomática, al arte, las leyes y muchas más. 
Siendo esta una materia muy amplia y variada, busqué en Wikipedia y usaré la definición clásica de Freud que incluye, según resumen de LaPlanche y Pontalis, los siguientes aspectos:
A) Un método de investigación que consiste esencialmente en evidenciar la significación inconsciente de las palabras, actos, producciones imaginarias (sueños, fantasías, delirios) de un individuo. Este método se basa principalmente en las asociaciones libres del sujeto, que garantizan la validez de la interpretación. La interpretación psicoanalítica puede extenderse también a producciones humanas para las que no se dispone de asociaciones libres.
B) Un método psicoterapéutico basado en esta investigación y caracterizado por la interpretación controlada de la resistencia, de la transferencia y del deseo. En este sentido se utiliza la palabra psicoanálisis como sinónimo de cura psicoanalítica; ejemplo, emprender un psicoanálisis (o un análisis).
C) Un conjunto de teorías psicológicas y psicopatológicas en las que se sistematizan los datos aportados por el método psicoanalítico de investigación y de tratamiento

martes, 2 de enero de 2007

Organización del Tiempo


Ha llegado el verano en Argentina y muchos nos encontramos con el "tiempo libre", el tiempo que nos pertenece, para nosotros. No significa que sepamos -necesariamente-qué hacer.
Tenemos abierta la posibilidad de "desenchufar nos" : del viaje diario al trabajo, de la televisión, del estéreo, ¡de la computadora!. En estos pocos días se pone a prueba nuestra salud mental. ¿Podemos disfrutarlos?, ¿recordar que tenemos un cuerpo que, joven o viejo, puede brindarnos satisfacciones?...
Tiempo de caminar sin que importe el paisaje, o de jugar al fútbol o de practicar nuestro deporte favorito.
Tiempo del amor. De brindar nuestra presencia "presente" a los seres queridos. Ya no estamos frente a nuestra amada pensando en la oficina, o que no cierran las cuentas.
Tiempo de la música, fotografía, paseos, lecturas desordenadas, placenteras...
Tiempo de recordar que tenemos amigos... lo grato de su compañía.
Tiempo de la familia o de los amores apasionados, "amores de verano".
Momentos únicos, "desenchufados", con nosotros mismos como compañía, ehh ¿ aquí estaba yo?...
Es muy personal y singular. Para cada uno es diferente.
Descubrir lo que realmente nos importa en la vida. Posibilidad que en un futuro, sin fechas ni horarios, seamos totalmente nuestros... para cumplir nuestros sueños.
Creencia.
Que el futuro nos tiene preparado o planificado o destinado, algo mejor...
Recuerdos... ¡del futuro!
Un camino abierto, un sendero, una posibilidad, una incógnita...
2007

http://www.uniondebloggershispanos.com

lunes, 11 de diciembre de 2006

EL CORTEJO AMOROSO

Relaciones. Ciudad Internet

EL CORTEJO AMOROSO

Cecilia Galli

Cuando nos enamoramos, todo lo referente al otro resulta ideal. ¿Qué factores juegan en el período del cortejo amoroso, y qué es importante tener en cuenta cuando los fuegos artificiales se terminan?.

“Cuando una pareja de personas jóvenes o no tanto se conoce, lo primero que prevalece entre ambos es un estado de enamoramiento donde la pasión sexual es intensa y el otro ocupa el lugar del todo –describe el psicólogo Víctor Michelón-. Es la persona ideal, aquella con quien soñamos, aunque este ideal sólo exista dentro nuestro”.

El especialista explica que es común que los enamorados estén todo el día pensando en el ser amado, y que le dediquen una gran cantidad de tiempo. “Naturalmente, en este acercamiento se produce una exageración de las virtudes del otro, una sobreestimación que hace que nuestro objeto amoroso sea lo que la imaginación desee que sea”.

Michelón relata que el primer momento de la relación tal vez sea algo compartido por otras especies: “uno evalua a la pareja por su capacidad de reproducción, de producir placer, por su bello cuerpo que representa lo que sería la prole. En ese sentido se acerca más a lo instintivo, a la satisfacción, al principio del placer. El estado del enamorado no es muy distinto al estado de una persona hipnotizada, porque los mínimos deseos del otro son como órdenes para él, lo ocupan todo”.

“Las feromonas tienen mucho que ver en los primeros encuentros –opina Rocío, una traductora de 31 años-. Apenas conocés a alguien, sabés si hay química o no. Y la química, o la falta de ella, es algo muy poderoso.”

Pero, en algún momento, las personas comienzan a conocerse más a fondo, y la idealización cae, puesta frente a frente con la realidad: nadie es perfecto, ninguna relación es ideal, y el día a día de la vida cotidiana demuestra que la persona amada tiene, además de sus muchas virtudes, algunos defectos.

“Lo que ocurre es que en medio de la relación ambos miembros se van conociendo mejor, cae la idealización depositada en el otro y comienza a aparecer la persona verdadera con sus encantos y, cómo no, con sus defectos”, explica Michelón.

“Para mí, lo único malo de la vida en pareja es que se pierde esa emoción de la conquista -confía Rafael, un empleado administrativo de 34-. Me gustaría saber cómo se hace para mantener esa excitación del enamoramiento por mucho tiempo, pero no sé si es posible”.

“Una de las virtudes del amor de una pareja –continúa Víctor Michelón- es que lo sexual-genital sufre competencia por parte de sentimientos de ternura o cariño, que nos hacen querer o desear al otro no sólo por la satisfacción sexual, sino por otra serie de valores como el sentido común, la compañía, la solidaridad o empatía que pueda tener hacia nosotros, el valor, el sentido del humor, la disposición a estar junto a nosotros, la generosidad para compartir. La pasión se sublima hacia otros sentimientos de amor no pasional, como los intereses en común, los profesionales, las actividades, el deseo de tener hijos”.

“El enamoramiento implica una sobrevaloración de la persona amada; y esto juega en contra de la propia autoestima –explica la psicóloga Iris Pugliese, co-directora del Centro Psicoanalítico Argentino-. Cuanto mayor es la idealización del otro, la persona sufre un decaimiento en su autoestima, una mayor sensación de vacío interior y un mayor sometimiento al otro”.

La psicóloga explica que ese empobrecimiento del yo tiende a desaparecer con el tiempo, como consecuencia de las sucesivas experiencias vividas con la otra persona, que hacen que uno se vea a sí mismo y vea al otro con objetividad.

“Una vez que el estado de enamoramiento pasa, da lugar al verdadero amor, donde cada uno se reconoce y se presenta como realmente es y puede desarrollar sus potencialidades y su vocación, junto de su pareja”, relata Iris Pugliese. Y aclara que la desaparición de la euforia del enamoramiento, lejos de tratarse de una disminución del amor, significa un mayor respeto por uno mismo y una percepción más realista de su pareja.

Para Víctor Michelón, una de las claves para mantener la relación a lo largo del tiempo “es esa corriente de cariño no genital, que puede fortalecerse mediante el establecimiento de objetivos, intereses y deseos en común. Esto normalmente asoma como el proyecto de tener hijos”.

Pugliese concuerda: “Cuando el enamoramiento se apacigua, la pareja se hace más creativa, elaborando proyectos que tienen que ver con los intereses de las dos personas, aceptando las fortalezas y las debilidades que cada uno le aporta”.

link a nota original: http://www.ciudad.com.ar/ar/AR_Nota_2005/0%2C3813%2C2631%2C00.asp

Si desea información adicional puede contactarnos.

info@dormirmejor.com



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