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viernes, 31 de enero de 2014

DESINFORMACION: ESTRATEGIA DE LA GRADUALIDAD


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¡Que no les salga al revés!



Si quieres “hervir una rana” sin que chille ni salte, agresiva, tienes que ponerla cómoda dentro de una olla con agua a temperatura natural. Luego aplicas el fuego y la rana no se percatará que la estás desollando y que la temperatura sube hasta que sea muy tarde.


Para hacer que se acepte una medida inaceptable basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos.
Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990 y luego en la “crisis autogestionada” del 2008 en Europa:
  • estado mínimo
  • devaluación de la moneda
  • privatizaciones y remates de empresas estatales
  • precariedad
  • contratos basura, flexibilidad
  • desempleo en masa
  • salarios que ya no aseguran ingresos decentes
  • trabajo de la mujer a menor salario
…tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez. 
La revolución social es producto de impulsar todos esos cambios “de golpe”



domingo, 8 de septiembre de 2013

SIN NOVEDAD EN EL FRENTE OCCIDENTAL



INCAPACIDAD DE CAMBIO
Gran parte de los problemas que sufrimos son debidos a la incapacidad para cambiar y a repetir los mismos viejos errores.
A veces confiamos en técnicas o mañas que nos dieron grandes resultados antes para descubrir que no nos sirven para los problemas que enfrentamos ahora.
Nos aferramos a ‘salvaciones’ que lo fueron antes y nos libraron de viejos problemas.
Desde lo macro hasta lo micro confiamos en dudosas recetas.
Ya se demostró la inutilidad de las guerras en el Oriente Medio y la “Primavera Arabe” terminó siendo un crudo otoño poco antes del temido invierno. Sin embargo en nombre de palabras grandilocuentes se repiten errores contumaces porque son repetición de los viejos errores.
La ciencia y los economistas más capaces del planeta ya comprobaron que la Austeridad de los países endeudados es el Problema y no la solución a un problema y sin embargo se sigue invocando su imperiosa necesidad (¿?)
La economía mundial va a los tumbos y se siguen usando las recetas de los Old Chicago Boys y Milton Friedman.
Y en nuestras vidas personales seguimos insistiendo en vivir en paz y en forma decente cuando todo indica que antes de elegir ideales o políticos hay que comer, hay que trabajar y que lo demás es posterior.  
Y queremos trabajar en un momento en que se usa el recorte de salarios para estimular el mercado laboral y el trabajo no es solución ya que no es de esa manera que se hace el dinero, como bien saben los accionistas y rentistas. 
¡Se mata a la gallina para que ponga más huevos! Creencia por el absurdo.   
Pero el asunto no es nuevo como lo señalaba ya en la década de 1950 el tango argentino "Cambalache"  Viejo como la misma humanidad, que no cambia ni aprende de su historia.


lunes, 14 de septiembre de 2009

MUNDO GLOBO

MUNDO GLOBO NUEVAS CARRERAS-¡SUPERESE!


Los Estados, a través de los gobiernos, son los principales responsables de hacer realidad los derechos humanos.

Los Estados deben cumplir con la responsabilidad de respetar, proteger y realizar:
El derecho a una vivienda adecuada, que incluye la protección frente al desalojo forzado y el acceso a una vivienda accesible, habitable y culturalmente adecuada.
Los derechos culturales, que incluyen el derecho de las minorías y los pueblos indígenas a la preservación y la protección de su identidad cultural.
El derecho a la educación, que incluye el derecho a una educación primaria gratuita y obligatoria y a una educación progresivamente disponible, accesible, aceptable y adaptada a cada persona concreta.
El derecho a la alimentación, que incluye el derecho a no pasar hambre y el acceso permanente a comida nutritiva suficiente o a los medios para obtenerla.
El derecho a la salud, es decir, el derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental, incluidas unas condiciones de vida saludables y servicios de salud disponibles, accesibles y de buena calidad.
El derecho al agua y al saneamiento, es decir, el derecho a contar con agua suficiente y a disponer de instalaciones higiénicas seguras y accesibles física y económicamente.
El derecho al trabajo y los derechos laborales, es decir, el derecho a elegir libremente el trabajo y a gozar de unas condiciones laborales justas, protección frente al trabajo forzado y el derecho a formar sindicatos y unirse a ellos.