
No hay que confundir los términos ‘loco’ y ‘locura’ con una enfermedad mental. De hecho en nuestro lenguaje cotidiano usamos esos términos con sentido bien distinto al de enfermo mental: ¿Cómo andas, loco?; “Estoy loco de amor”; “Los chicos me vuelven loca”; “Estás loca como una cabra”; “No hagas locuras con el auto”; “Loquito mío”. No hay alusión aquí a enfermedad.
En su sentido original loco se quien se desvía de una norma, por lo general social, para seguir sus propias y nunca escritas reglas . Un ejemplo de locura lo tomamos de la biología. Algunas aves vuelan en formaciones con aspecto de V cuando emigran en busca de mejores climas al huir del invierno. Si una de esas aves abandona la formación que se dirige a un clima más cálido y vuela sola y hacia otro lado, tendremos un ave “loca”. Hace algo distinto de la mayoría y ese es el significado.
El Dr. House de la famosa serie de televisión sería entonces un “loco”, porque siempre transita caminos distintos a los de la medicina convencional y de los buenos modales y costumbres aceptadas para lograr “epifanías” como él mismo las llama, sobre los diagnósticos de sus pacientes. Igual que los locos dice siempre la verdad y asocia libremente cualquier idea que se le cruce o le mencionen para adoptar un punto de vista distinto y resolver su caso. En la serie es infalible. Aunque no sea más que una serie ingeniosa y muy transgresora, su fantasía nos remite a alguien que "sabe todo".
Y también tenemos el hecho de que muchos grandes artistas de la historia sufrían de cierta locura y también de enfermedad mental, como Salvador Dalí, Vincent Van Gogh, Virginia Wolf, Antonin Artaud, Sylvia Plath, Horacio Quiroga, Alejandra Pizzarnik, y muchos creen que todos los artistas son un poco locos. También los actores producen hechos pocos usuales, locos, como es el caso de Marlon Brando, Michael Jackson, Charlie Sheen, Angelina Jolie, Lindsay Lohan, Robert Downey Jr. y tantos otros de conductas extravagantes o “locas”.
Habría que ver que ocurriría si a los artistas mencionados y tantos otros se los tratara por enfermedad mental con medicamentos y psicoterapia; ¿sobreviviría su creatividad? Enrique Pichon Riviere por lo contrario sostenía que muchos genios del arte y de la ciencia lo eran 'a pesar de su locura' y no gracias a ella.
Pero un hecho real es que todos precisamos desafiar un tanto las convenciones cuando queremos lograr algo. El mundo no es para los prudentes y tímidos y hay que estar bastante loco en esta vida para emprender situaciones que nos producen temor, dolor y mil sinsabores, sólo para lograr algo que deseamos.
Es que emprendemos caminos en la vida que supondrán riesgos y mucho esfuerzo y aún así luchamos con garras y dientes tras nuestros objetivos.
La vida plena no es para los cómodos o timoratos.
