miércoles, 26 de septiembre de 2007

CUIDADO CON LA MODAREXIA


Uno se espanta cuando alguien enciende un cigarrillo cerca, pero luego camina tranquilo por las calles del centro de la ciudad, generosas en azufre, plomo y zinc dentro de su aire de aspecto inocente. Claro, no podemos acusar a los automovilistas, colectiveros, e industriales de arruinarnos la salud, no lo quiera Dios!.

Luchamos por parecernos a quienes están en la televisión, adelgazamos, cuidamos la salud, caminamos, hasta ser tan perfectos, que cuando subimos a un bus que está lleno de las personas "normales", queremos bajarnos enseguida porque nos parece que, por error, hemos ingresado a la jaula de los chimpancés del zoológico, o que Dios sabrá, terminamos en algún lugar remoto lleno de personajes extraños, que además no tienen cara de "pensamiento positivo".

Antes comprábamos lociones y cremas bronceadoras, para lograr el tostado africano más deseable, y ahora compramos cremas blanqueadoras y filtrantes, para que no nos afecte el sol, y para que todos se den cuenta que no somos amantes del melanoma (cáncer de piel) ni vulgares australianos.

Los ricos demostraban su opulencia mediante prominentes barrigas, revestidas por un chaleco fino del cual colgaba un reloj de oro, para que no quedaran dudas. Ahora tener panza es sinónimo de perezoso, de un verdadero abandonado, una porquería bah !.
La obesidad era una "condición" de las personas opulentas en todos los sentidos, y ahora es el estigma de quienes se ven obligados a comer fideos y polenta todos los días, o que no disponen de tiempo para activarse físicamente, porque tienen que trabajar muchisimo, sí señor, creame que hay "algunos" de esos.

Antes nos quedábamos ciegos a los 65 años, de tanto leer libros y de escribir con pluma y tinta china, con letra prolija.
Ahora nos quedamos ciegos a los 40 años, de tanto usar la computadora (rayos catódicos) y de mirar mucha televisión (tubo catódico = radiación).

La búsqueda de la delgadez excesiva ha convertido al ideal de mujer televisiva y socialmente "correcta", en una flacucha que no tiene curvas y que según los chicos... "abrazas a una esqueleto". Las mismas modelos que lucen tan atractivas por la televisión (que engorda cinco kilos) producen gran desencanto cuando uno las conoce personalmente. Deberían engordar unos cinco kilos, para que podamos verlas en la realidad, tal como las vemos en la "tele".

Gran cantidad de chicas/os tienen mucho sexo, afecto, novias, amigos, conocidos y parientes virtuales, mediante la computadora, porque ya sabemos que las relaciones virtuales son mucho más espirituales, y satisfactorias, y uno puede ser quien se le da la gana, hasta Brad Pitt que conversa con Angeline. Los vínculos perfectos, sin los olores, sudores, malestares y nerviosismo que contamina a la horrible gente real... y además ni hay que usar preservativo aunque se eyacule.
Gente que le tiene miedo a la gente de verdad. Y no son pocos. Creame.

Pero sería injusto y farsante decir que todo esto ocurre porque el medio ambiente actual lo determina. Que la sociedad de consumo y que sé yo...

También hay un factor subjetivo, singular. Que comprende casi todo lo que somos desde que nacemos.

No cualquiera se enferma de "Modarexia". Se enferman los que pueden.
Probablemente cuando estaba de moda la romántica tuberculosis, hubieran sido tuberculosos. Cuando la histeria reinaba en las épocas victorianas, serían histéricos. Cuando sufrir úlcera de duodeno era señal indudable de ser un vivo ejecutivo, estos modarexicos, serían ulcerosos.

Hay un factor personal, único e intransferible. No cualquiera "se engancha".

Hay que estar "predispuesto"...



3 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo, genio de la escritura,yo de modarexia no creo que me enferme, de alguna otra cosa, quizas, ahora sí, el único purrrrfecto es mi mascota "el gato wooly" tiene tres años y ya se emancipó mientras su hermano mellizosigue tomandole la teta a la madre. Melissa.

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  2. Gente que le tiene miedo a la gente de verdad. Y no son pocos. Creame

    jaja buena frase, genial y picudo como siempre, bien!!

    de verdad ya lo echaba de menos bastante,

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  3. Es pura verdad lo que dices, pero las causas son muy profundas, como queda escrito en las entre lineas.
    Lo cierto es que las enfermedades son las de la moda, por que lo que las causa está en lo emocional.
    Y todos padecemos de las mismas emociones.
    La inseguridad causa tanto la obesidad como la delgadéz extrema; el no querer ver las cosas como son causa la ceguera, el excesso de ruido causa zordés, igual que el no querer oir los que estan a nuestro alrededor.
    El resentimiento causa todo tipo de enfermedades respiratórias.
    El cancer es causado por una herida profunda sentimental.
    El sida lo causa el sentir que uno no sirve para nada.
    La amargura causa la diabetis, el cuerpo intenta compensar la margura emocional produciendo mas azúcar del que necesitamos.
    O sea, somos todos enfermos del corazón, metaforicamente hablando.
    Cuando curamos las relaciones, las enfermedades desaparecen.
    Pero... todos están tan ocupados con el tener o con el no poder tener que se olvidan del Ser, no solo de si própios como del Ser que vive a su lado.
    Es una lástima, que teniendo el remedio a mano, la mayoria no lo sepa usar.
    Besos!

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