martes, 25 de septiembre de 2007

TODA MUJER ES FEMINISTA, ¡CLARO !



Podría hacer un tratado teórico del feminismo después de leer 10 libros más que los que leí al respecto. ¡No!. Basta de teorías.
Hace largo rato que mi mujer me aplica un discurso simple, para nada teórico, basado en nuestras experiencias como pareja, y en nuestra vida en común.

"Yo trabajo más que vos, porque vos ganás el dinero, terminó tu horario y te dedicás a mirar el noticiero, ir al café, leer un libro, encontrarte con un amigo, pero Yo, vuelvo del trabajo pero sigo trabajando, compró la comida, cocino, lavo, plancho, y también, también, me ocupé de los nenes cada minuto, mientras vos eras el Jefe de la Casa.
Cuando trabajamos en la misma empresa, "el señor" ganaba casi el doble que yo por un trabajo similar. Ahora mismo hacés la mitad que yo y seguís ganando el doble.
Yo tengo que hacer todo lo que vos decís, vos hacés lo que querés. Vos orientas muy bien, pero las cosas las "hago" yo !!.
Sí ponés el dinero, más o menos, pero las cuentas y las colas me las trago yo.

Vos podés estar cansado y callarte la boca, seguir en silencio dos o tres días porque estás triste, o pescarte una gripe. Podés deprimirte, angustiarte, y expresar lo que sentís, sobre todo la bronca, la rabia, y sí te peleas con más de uno. Cierto.
Pero nadie te dice nada. Tenés derecho.

Pero, si yo estoy silenciosa una tarde, lloró, me engripo, me angustio, o alguna cosa parecida a las que hacés vos, empezás a darme vueltas alrededor preguntando que me pasa, me querés llevar al médico o al psicólogo, y si me peleo, o me tiro de las mechas con alguien, me refrenás, explicando las ventajas del hablar, dialogar, calmarse, o "cuidado, que están los chicos". El único "loco" autorizado sos vos, porque como siempre me decís te permitís vivir (te autorizás) de acuerdo con lo que sentís."

No voy a seguir relatando sobre el discurso de mi mujer porque es harto conocido por todos.

La cuestión que su persistente discurso monotemático y repetitivo, me hizo de a poco cambiar los hábitos. Hago las compras sin poreguntar lo que hay que comprar. Voy a pagar mis cuentas. Modero mis "libertades". Plancho, cocino y ya no reaccionó enojado si me dice que no tengo derecho a estar siempre amargado. Trato de no estarlo.

¿Qué me ha dicho mi mujer para que yo cambie?. Más o menos "la verdad". Ella intuitivamente, repetía los argumentos del feminismo, y señalaba mi parte "machista"... lástima, porque es muy cómodo.

* Los hombres se quedan con "la parte del león".
* Las mujeres ganan menos dinero que los hombres.
* Trabajan más que nosotros.
* Son menos controladoras y entrometidas.
* Respetan un poco más las diferencias singulares.
* Saben por experiencia propia, que "el mundo es de los hombres".

No comprendí estas verdades elementales gracias a los libros de feminismo que leí, aunque los leí (como si viera llover). Ningún manual me hizo comprender lo que significa la igualdad de los sexos. No realicé cursos específicos sobre la psicología femenina. Sólo lo que aprendí en la facultad. Tampoco cambié después de reflexionar sobre las múltiples facetas del Poder. NO.

Ya no "ayudo" más...

La repetición constante de algunas ideas, que solo una mujer puede instalar, logró finalmente entrar en mi obnubilado cerebro.

Ahora... cuando leo libros sobre las condiciones de dominio, de abuso del poder, de la postergación femenina a través de los siglos... ahora los entiendo, los comprendo, se sienten como yo me siento cuando me humillan, cuando me explotan, cuando mi jefe se cree Dios, o cuando la corporación decide sobre mi vida.

Ninguna disculpa, ningún perdón... mejor tarde que nunca !!!




3 comentarios:

  1. Mi estimado:

    He leído varias veces con atención sus notas y hoy decidí contestarle porque siento su sensibilidad hacia todo y hoy en especial a las mujeres.
    En nombre de todas nosotras le agradezco porque muchas de nosotras padecemos situaciones que hay muy pocos le interesan porque se da por sentado que corresponde.
    Usted ha nombrado con nombre y a apellido lo que muchas de nosotras sentimos y no nos animamos a nombrarlas por temor a ser juzgadas.
    Hombre muy valiente y sensible para homejanearnos con la verdad.

    Gracias
    Lo sigo
    Stella

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  2. jajaja y tu podés creer que me acaban de tachar de intolerante y manipuladora? jajaja que bueno que aprendiste, un abrazo enorme por ser asi de hombre.

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  3. Difícil encontrar un hombre con "H" grande, pero a veces uno se tropieza con alguno; o mejor... alguno se tropieza con uno, como en mi caso.
    Seguramente estás en buenas relaciones con tu mujer interior!
    Gracias por la visita, espero que continuemos con la charla.
    Besos!

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