domingo, 1 de julio de 2007

¿QUÉ SERÁ DE LOS DESOCUPADOS?





">Extractos de un trabajo de ELINA AGUIAR, (*) Publicado en Revista de Psicología y Psicoterapia de Grupo, T. XX, N 1, 1997. Bs.As.
Elina Aguiar es Psicóloga Clínica. Miembro Titular de AAPPG. Integrante de la Mesa Directiva y Coordinadora de la Comisión de Salud Mental de la APDH.

La desocupación es un fenómeno extendido en toda Latinoamérica. Los desocupados en todos los países, los “parados”, se auto-culpabilizan, se automarginan. Excluidos del mundo laboral, pueden caer en el aislamiento.

Dada la mala situación económica y la propia desocupación en el mundo “extra-laboral” la solidaridad parece casi imposible, cuando los mismos amigos sufren algo parecido e intentan en vano solucionar el problema de la falta de trabajo. Los vínculos se resienten.

“Por otra parte en la Argentina, donde alcanzar un título universitario era un aspiración de un amplio sector social ("Mi hijo, el doctor"), la desocupación o sub-ocupación de los profesionales es hoy un hecho corriente y forma parte de los mitos urbanos como el del "arquitecto-taxista" por ejemplo.”. Muchos profesionales y otros trabajadores calificados ya emigraron.

En la medida en que desde los estamentos del poder, la sociedad no se hace cargo de los despojados de trabajo, esta sobrecarga recae sobre la pareja, familia, la escuela, etc.

Según Puget y col. (1993), es este concepto de pertenencia está incluida la idea de tributo como algo a lo que se renuncia y que es impuesto para ocupar un lugar. "Serle atribuido y atribuirse lo dado posibilita aceptar la posición que se le atribuye y atribuírsela". Es imposible no tener un lugar, pero el desocupado pierde su posibilidad de elegirlo. Y desde que quedó sin trabajo ya tiene un lugar en lo social, el lugar estigmatizado del "desocupado". Según sus otros apuntalamientos sociales, sus otras pertenencias, podrá correrse o no de ese lugar de excluido.

Según un análisis hecho por M.T. Sirvent, las múltiples pobrezas no se agotan en el diagnóstico de las carencias que hacen a la satisfacción de las necesidades llamadas básicas (trabajo, salud, vivienda, comida). "se trata de necesidades fundamentales pero no tan obvias como la necesidad de protección o cuidado, la necesidad de pensamiento reflexivo o entendimiento y la necesidad de participación política. Cualquier necesidad humana que no es adecuadamente satisfecha socialmente, genera procesos de exclusión y de aumento de a violencia internalizada en las relaciones sociales" (Sirvent, 1996).

Se genera así el "terror al desempleo"; se trata desde el poder de una coacción física y simbólica para "reorganizar una nación a beneficio del centro del poder económico. Este terror tiene efecto de verdad en los cuerpos (suicidio, enfermedades psicosomáticas, cardíacas, etc.) y en las relaciones sociales.
Reflexiones finales

La inserción social y laboral es esencial para "la salud mental producto de las relaciones sociales y su evolución histórica, de la capacidad de desarrollar una perspectiva integradora de la realidad... y construir con ésta vínculos activos, transformadores"... "Por eso la importancia para la salud mental de un pueblo de aquellos acontecimientos que afectan sustancialmente las relaciones humanas". (S. Bermann, 1995).

Las personas y sus familias ante la desocupación, necesitan emprender una lucha contra la enajenación –un proceso de desalienación-, dado que el desempleo es entre otras cosas, una táctica de alienación y control social. Por ello es necesario interrogarse sobre la articulación de las representaciones sociales e intersubjetivas que se ponen en juego con la desocupación. Descubrir los puntos de anudamiento por los que las personas desocupadas entran en relación con su entorno y detectar así las incidencias intra e intersubjetivas.

La facilidad con la que sigue ocurriendo el desempleo amenaza los cuerpos, las mentes, las relaciones sociales y las instituciones. Para no convertirnos en "población en riesgo", al estar expuestos a una sobrecarga adicional, creo que es necesario agruparnos, re-pensar juntos nuevas propuestas y buscar los focos resistenciales a la alienación que operan en los intersticios más inesperados de cada uno, de cada pareja, de cada familia y del entramado social.

Como trabajadores de la salud estamos ante un nuevo desafío: ¿Qué respuesta daremos? ¿Cómo pensar entre todos nuevas alternativas y llevarlas a los hospitales, a las cátedras, a los planes de estudio, a las instituciones profesionales y a las prácticas?

Decía ya en 1956 el poeta J. Gelman en su "Oración de un desocupado":

Padre,
Desde los cielos bájate, si estás, bájate entonces,
que me muero de hambre en esta esquina,
que no sé de qué sirve haber nacido,
que me miro las manos rechazadas,
que no hay trabajo, no hay...
bájate un poco, contempla
esto que soy, este zapato roto,
esta angustia, este estómago vacío,
esta ciudad sin pan para mis dientes, la fiebre
cavándome la carne,
este dormir así,
bajo la lluvia, castigado por el frío, perseguido
te digo que no entiendo, Padre, bájate,
tócame el alma, mírame
el corazón,
yo no robé, no asesiné, fui niño
y en cambio me golpean y golpean,
te digo que no entiendo, Padre, bájate,
si estás, que busco
resignación en mí y no tengo y voy
a agarrarme la rabia y a afilarla
para pegar y voy
a gritar a sangre en cuello
porque no puedo más, tengo riñones
y soy un hombre,
bájate, ¿qué han hecho
de tu criatura, Padre?
¿Un animal furioso
que mastica la piedra de la calle?


4 comentarios:

  1. Ay mira no entiendo mucho sobre la alienacion por la falta de empleo, si sé que es agobiante, desmoralizador, devastador para las familias y para la persona... Mi profesión es un poco "engañosa" para esto del empleo, por un lado es dificil que alguien te pague por componer, pero hay becas y concursos etc (que son un albur), y por otro mientras pueda ser capaz de producir puedo seguir trabajando, no como otra carreras que despues de cierta edad el profesiones que tiene fecha de caducidad... es complejo.

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  3. Un artículo que refleja la realidad. Estuve varios años "parado" y tenía la sensación de que estaba fuera del "sistema".

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  4. que sera de los desocupados ..que cada dia son MAS !! cruelmente cierto ,cada dia mas excluidos .El sistema economico-politico es perverso y disciplina y ejerce el control social .Hace tres años que estoy intentando la reinsercion laboral.Los limites y exigencias son totalmente discriminatorios .Y siguen mintiendo que el Pais crece , solo los bolsillos de los Empresarios y Seudo Politicos criminales .Gracias .

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