martes, 3 de diciembre de 2013

ESTRÉS EN DICIEMBRE



Fin de año produce simbólicamente un corte arbitrario de nuestro tiempo rutinario cotidiano ya que se acercan las fiestas, vacaciones y recesos habituales en este período.
Como todo límite cronológico nos hace repensar lo que ha pasado todo el año y recordar lo transcurrido. Se pone a prueba nuestra salud psíquica en un balance de nuestro entero ser que muchas veces no es positivo.
Es el momento de sacar conclusiones de cómo nos ha ido: de las pérdidas y ganancias en todos los aspectos. A pesar de la crisis económica y la falta de dinero, las pérdidas que más duelen suelen ser las de seres queridos que ya no estarán con nosotros estas fiestas.
Pueden aumentar nuestros niveles de estrés debido a los preparativos y compras para las fiestas o por las reuniones emotivas con amigos o familiares lejanos en las que a veces bebemos y comemos más de lo prudente.  
De hecho en grandes ciudades las calles y comercios están atestados de gente que quiere aprovechar ofertas porque promediando el mes todo aumenta de precio debido a un mayor consumo ni bien se cobran los aguinaldos.
A eso podemos sumar el receso escolar que en muchos países se produce a principios de diciembre y nos hace ocuparnos activamente de los niños que durante el año cursan la escuela y no requieren de tantos cuidados. 
La gente hormiguea en los centros comerciales salvo quienes deciden tomar sus vacaciones en esta época para evitar todo esto. La ciudad ya no es tan amigable.
Lo mencionado aumenta el tránsito vehicular y las conductas riesgosas para malhumor de los conductores y peatones.
En general aumentan los riesgos de todas las clases: accidentes viales por apuro o personas alcoholizadas, quemaduras, choques, intoxicaciones, pérdidas de visión, angustia y desavenencias personales, mayor estrés por el cierre comercial del año y peleas familiares.

Por ahí sería momento de ser prudentes y tomar precauciones para no resultar otra víctima más de los fuegos de artificio, “descocamientos” peligrosos, intoxicaciones alimenticias o por alcohol, atropellos, nerviosismo aumentado y este ambiente tan particular del fin de año. 

1 comentario:

  1. Es cierto, las personas están aceleradas en éste mes, hay que ser cautelosos, pero estar alegres, pues hay una descarga energética muy grande de parte de Angeles, Santos y Seres de Luz, que ayudan a cada uno de nosotros, debemos calificar ésa energía con buena voluntad, sabiduría y amor, ser perdonadores y agradecidos.
    Te dejo un afectuoso saludo Víctor y gracias por tus visitas.

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