martes, 4 de diciembre de 2007

NO ES BUENO QUE EL HOMBRE ESTÉ SOLO



Por lo general, la experiencia de la soledad prolongada nos hace mucho daño, dependiendo de la personalidad y características de cada cuál.
Algunas personas, sin embargo, encuentran en ella la fuente de su trabajo, el arte de la escritura. Construir un mundo, una nueva criatura ante la falta de una. Sembrar rosas en el desierto.

Los experimentos de “lavado de cerebro” de moda a medidos del siglo XX se basaban en la noción de Pavlov que hay un incremento del aprendizaje en soledad, en silencio y aislamiento.
Otras observaciones de exploradores solitarios y de náufragos produjeron los experimentos de “privación sensorial” que dieron por resultado:
irritabilidad, desasosiego, ansiedad, aburrimiento, tristeza y pánico.

La estimulación óptima, los vínculos con la madre (en los niños) y con los otros, y establecer vínculos e intercambios simbólicos, son parte del mantenimiento de la salud mental. En las ciudades predomina la soledad anónima dentro de las muchedumbres y la exclusión en los marginados.

La famosa cita bíblica “No es bueno que el hombre esté solo” parecería ser bastante confirmada.

Un grupo de autores norteamericanos sostienen que los escritores y los creadores en general, que sufren de una gran soledad y aislamiento auto-impuesto, para llevar a cabo su cometido artístico, sufrirían un estrés adicional que los coloca en riesgo.
Así dicen ellos.

Parece coincidir Enrique Pichón Riviere, psicoanalista argentino :

…¿ Siempre, cualquiera sea el tipo de creación, se presupone una pérdida?

__Sí, allí se inicia todo… Así el artista, a través de su medio de expresión, trata de curarse a sí mimo, restablecer su equilibrio, sacarse ese profundo dolor, la angustia… Será además su obra, su intento de adecuarse a un mundo, y adecuar ese mundo que siente en profunda crisis, en total “despelote”…

“… Durante años, Freud tuvo que soportar y padecer un alislamiento intelectual . No tenía absolutamente a nadie con quien comentar sus novedosos hallazgos, salvo, hasta cierto punto, con su cuñada Mirna Bernays, y en la correspondencia y los ocasionales encuentros con su gran amigo Wilhem Fliess. Fueron años que él luego denominó de espléndido aislamiento…” (Freud, Ernest Jones).

“…El año 1907 fue fecundo para Sigmund Freud y no debe extrañarnos que su cierre haya sido una brillante conferencia sobre Der Dichter und das Phantasieren ("El poeta y el fantaseo"). Hasta ese momento, los abordajes sobre el misterio de la creación artística eran superficiales y temerosos. Más que un campo por explorar, el tema parecía una fortaleza inexpugnable de la que ningún intruso salía ileso.

El mérito de Freud consistió en abrir el pórtico de esa fortaleza y facilitar el tumultuoso ingreso en su fascinante interior…. La audiencia ignoraba los principios del psicoanálisis. Freud sorteó la dificultad poniéndose en el lugar de la platea: "los profanos sentimos desde siempre vivísima curiosidad por saber de dónde el poeta, personalidad singular, extrae sus temas [...] y cómo logra conmovernos con ellos". Ilustró esta premisa con la pregunta que siglos antes había formulado el cardenal Hipólito d´Este a Ludovico Ariosto, cuando éste le dedicó su exuberante poema épico Orlando furioso . Entre divertido y envidioso, el cardenal preguntó: "¿De dónde sacaste, Ludovico, tantas historias?" Ludovico no supo qué contestar o quizás dijo que en todo ser humano se esconde un poeta.

Y ésa era la opinión de Freud: que en todo ser humano se esconde un poeta así como cada hombre o mujer "normal" encubre a un neurótico... "¡Si al menos pudiéramos descubrir en nosotros o en nuestros pares una actividad de algún modo afín con el poetizar!", añadió. Propuso entonces que se buscasen en el niño los orígenes del quehacer literario. ¿En el niño? Pues sí: esa ruta le había permitido obtener una serie de hallazgos acerca de los neuróticos y también le facilitaría descubrir rasgos de los creadores.

Sin rodeos, señaló que la actividad preferida y más intensa de la infancia es el juego. Hoy esa afirmación parece una verdad de Perogrullo, pero hasta entonces, el juego infantil no era tema de interés así como no lo eran la sexualidad, los sueños, el chiste ni los actos fallidos. Freud señaló que el niño toma en serio su juego y lo impregna de afecto profundo. Para jugar, es necesario desprenderse de lo que se llama la "realidad concreta". "Lo opuesto al juego no es la seriedad, sino... la realidad", explicó. Esto no significa que, al jugar, el niño ignore la realidad, sino que la usa libremente para apuntalar objetos o situaciones producidas por la imaginación…” (Extracto de la nota de Marcos Aguinis, La Nación, 13/12/2000)

También es cierto, que aún cuando escribamos un blog, no todos somos Sigmund Freud, pero si que la actividad de la escritura no se produce porque estamos deprimidos, tristes o solos, sino la contraria : a falta de un objeto necesario (el otro) construimos uno, eso sí, de papel y tinta.

Los grandes escritores locos, no fueron famosos por un talento que les prestó la locura, fueron genios “pese” a estar locos, en su manifestación más necesaria, primal y sana.
Antonin Artaud, Van Gogh, Virginia Wolf, Alejandra Pizzarnik, quien vivía atormentada, son solo algunos de los muchísimos ejemplos.

Escribir es… una compañía, más una nueva criatura de la que tendremos que hacernos cargo…

¿Qué le ocurre a una persona para quien el arte lo es todo en la vida?
¿Qué le falta?...

¿Quiénes le faltan?.... ¿Quienes le han "faltado" ?.







2 comentarios:

  1. Querido Víctor: sos un verdadero Maestro,tu entrada es genial...me hiciste recordar varias cosas.
    En principio "trajiste" a Pichon (uno de mis hèroes),tengo un par de libros de él; mi favorito,que se lo regalé a mi mujer son las entrevistas de Zito Lema,las conversaciones sobre el arte y la locura. Siempre me apenó mucho (y lamenté no comprender el significado de ese final,seguramente vos podrás dilucidar el hecho),el suicidio de él y el de Bettelheim (te acordás que apareció en "Zelig"?).
    Por otro lado me vino a la memoria la película de Pedro Olea,de 1973,del mismo nombre,te acordás? creo que el protagonista era José Luis López Vazquez con ese rostro torturado,aunque a mí me parecía más perverso que torturado,que excelente film.
    La soledad es cruel,inhumana,y aunque no suene muy "saludable" lo que voy a decir,o mejor dicho escribir,comprendo y entiendo a esas personas que por evitarla se unen al primer desgraciado/a que se les cruza por el camino aunque les arruine la vida.
    Hay algo más desolador y triste que comer solo,mirando la nada?
    Una vez "pasa",pero siempre...no envidio a esa gente.
    Te mando un fuerte abrazo.

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  2. Es interesante. Yo personalmente no se cómo tratar la soledad, es cierto que componer es un acto solitario, escribir... también pero para mí es más inmeditao, son embargo, la razón quiza por la que el blog se volvió tan importante para mí fue por la socialización de la creación.

    Si es necesaria la soledad, pero cuando estoy muy sola tampoco puedo crear, es decir, si me recluyera no crearía nada, yo no, para componer busco las horas de la noche donde casi no hay nadie pero tambien los cafés medio vacios, medio, no me tientan para escribir ni el silencio absoluto ni el blanco purisimo, creo que tengo una especie de horror vacui...

    no me gusta estar sola, quizá también por eso soy misionera, una profesión solitaria y la otra comunal, no sé Michelon, quizá necesito un sicologo.

    por cierto y todo a proposito de lo q te escribo ahora, lee mi último post y me dices sino lo necesito, chau

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