miércoles, 13 de junio de 2007

ADOLESCENTE: NO HAY CAMINO


SON TUS HUELLAS EL CAMINO Y NADA MÁS.

Es increíble que los adolescentes puedan atravesar con éxito esta etapa de enormes cambios sociales, biológicos, psicológicos y personales. En ese momento de supuesta vulnerabilidad un joven es un puente, porque ha dejado atrás una infancia segura y un mundo conocido, y navega en la incertidumbre pero no ha llegado a la costa lejana aún, la “estabilidad” del temido mundo adulto.
Ya no es niño, pero le niegan la entrada al club adulto.
Adolescencia es un concepto nuevo para la humanidad. No era así en la antigüedad. Fue definida como tal una fase específica en el ciclo de la vida humana a partir de la última mitad del siglo XIX, estando ligado a los cambios económicos, culturales, al desarrollo industrial, educacional y al papel de la mujer.
En pocas palabras antes no existía la adolescencia y la gente trabajaba desde los 7 años y se casaba a los 15. En el matrimonio… “Hasta que la muerte nos separe” duraba muy poco, porque el promedio de vida hasta hace 150 años atrás era de unos 45 años. Los jóvenes a quienes me refiero son de la clase media de la actualidad y ese no es un dato menor.

La adolescencia es un enorme cambio para el niño, que comienza en la pubertad, de los 11 a los 14 años. Cuando hablamos de pubertad, nos referimos a los cambios de funcionamiento y a los cambios de las formas, propios de la maduración de los órganos reproductores, y que conducen a la capacidad de procrear. Los signos visibles que todos conocemos son el "estirón" o crecimiento de la talla corporal y la aparición de los caracteres sexuales secundarios como barba, vello, pechos, cambios del timbre de la voz.

El cambio de dimensiones y formas corporales no se produce de manera armónica y sin angustia, porque es como “transformarse en otro”. Por eso es común que se presenten problemas como: súper apetito o falta de hambre, torpeza motora, falta de coordinación, malhumor o bien apatía, fatiga, exceso de sueño, muchas de ellas generadoras de tensiones y crisis.

En la adolescencia se abandona el pensamiento "concreto" de los niños de 5 a 10 años, y el nuevo manejo del pensamiento abstracto (pensar) no siempre se domina con facilidad. Por eso predomina la inhibición o su contrario, la impulsividad; también exhibicionismo, actino out y la adopción de ciertos hábitos de vida diferentes totalmente al de los niños. También cambia la concepción del mundo que tenían hasta entonces.
Aparecen los baches y defectos en los “grandes”, se los comienza a ver sin los lentes infantiles y más o menos como son. Hay suficiente cantidad de otros rituales de la vida cotidiana que ayudan en la transición: el celular, los mensajitos, el diario íntimo, la agenda con anotaciones confesionales, el billetito o la carta, el e-mail, el chateo. En el adolescente la cuestión de ser reconocido por sus pares adolescentes, e incluso ser admirado por ellos... es fundamental. También el control paterno sobre el crecimiento de los hijos disminuye a medida que estos crecen.
La Ciudad de Buenos Aires y sus alrededores, contexto en que se desarrollan los jóvenes de este ejemplo es una megalópolis de unos 14 millones de habitantes... como dice Sebrelli: "El silencio es tabú en Buenos Aires, la tercera ciudad más ruidosa del mundo después de Hong Kong y San Pablo. Sus habitantes viven sometidos a un ruido incesante ... La invasión sonora no se ha posesionado solamente de la calle sino también de los interiores. En los departamentos se filtran... los ruidos vecinos, que van desde el barullo de las fiestas hasta los sonidos de la rutina diaria: el televisor, los discos, los juegos de Internet, el acondicionador de aire, el taconeo... las discusiones en voz alta.”. Los estilos de vida adolescentes de las clases medias incluyen estar hasta altas horas de la noche en las calles.
"El desarrollo... se convierte frecuentemente en motivo de preocupación, e incluso de conflictos, angustia y ansiedad, incluso para la familia... porque desconocen las variaciones que pueden sufrir". ¿Quien es este extraño?... se plantean muchas veces, ¿donde está mi nene?....
La cuestión es que muchas veces ni el mismo adolescente sabe donde, ni como, ni cuando, porque nadie enseña a ser adolescente. Uno debe identificarse y actuar como hacen los demás del grupo, barra, pandilla, colegio, boliche… “nadie la sabe
”…

1 comentario:

  1. Umm es terrible la adolescencia, no se como la sobreviví, y ahora no me gustan demasiado los adolescente, jajaja, no se como tratarlos, y me pregunto ¿cómo eran los de antes? de hehcho creo que ni mi padre fue adolescente...

    ResponderEliminar