domingo, 24 de junio de 2007

DOMINGO SOY DUEÑO Y SEÑOR




Normalmente los domingos despierto y no pasa nada. Todo está en calma.

Pero hoy es mi obligación ciudadana, y mi derecho; ejercer el voto.

Como tengo tiempo para votar hasta las 6 de la tarde, nada cambiaré en la rutina de este día, que es el único Mío y me pertenece.

Me quedo un largo rato quieto, miró despacio mi imagen en el espejo y me gusta mi reflejo.

No recuerdo si soy hombre o mujer, joven o viejo, pobre o rico, lindo o feo, mis músculos duermen todavía, mi ambición descansa... como el tango.

No sé donde estoy, peor, ¡no me interesa!. Mi mujer se despereza.

Lo único que en verdad me importa... digamos, es que es domingo, quieto, sin ruidos, mientras mi cuerpo goza de poseerse...

Floto, hago la plancha, estoy dentro de alguna nube, estoy calmo...

Hoy no estoy obligado a sufrir del frío inclemente, Ola Polar le llaman.
0 grados centígrados. De eso me liberan mis cuatro estufas convectoras, mi piyama térmico, las frazadas aislantes, y mi acolchado plumón. Calentito.

No voy a recorrer las cansadas calles del espeso humo smog. CO2. O "Gas Invernadero".

Ningún automovil intentará matarme a traición.

Las muchedumbres no podrán aplastarme en el distrito comercial.

El apuro Hoy, tendrá que armarse de paciencia, No contará conmigo.

Pongo en huelga a mi "eficiencia".

Si fuera el verano, dormiría al sol acurrucado en una reposera.

Hoy hago lo que quiero. si

Quisiera que el mundo compartiera "esto",

Me acuerdo que intenté decirlo de otra forma... de mil formas, loco.

Dije en verano:

Las palabras no son las cosas. Pero basta que un marido le diga a su mujer "te voy a dejar por otra más joven" para que ésta se sienta dejada, abandonada, no amada.

Las metáforas logran que nuestra forma de hablar sea de lo más curiosa. "Voy volando","Te esperaré en el cielo", "En un segundo te atiendo", "Lo termino en menos que canta un gallo", "Es una noche negra", "Eres un infierno de mujer". Palabras.

Amo el poder de la superlativa simplificación. Así un amigo, interrogado por su viaje a las ruinas de Grecia y Pompeya, contestó "está todo roto".

Amo ese viejo cuento Zen en que el discípulo pregunta al Maestro "¿Por qué existe el invierno, el infierno, la pobreza, el sufrimiento, la enfermedad, la tristeza, todo lo que es malo?... a lo que el Maestro respondió "Mi perro te contestará". El discípulo sorprendido dijo "no entiendo". El maestro ciego, mientras acariciaba la cabeza del perro pronunció "¡Yo támpoco!".

Simple. Como cuando Humpty Dumpty le contesta a la confundida Alicia "Las palabras quieren decir lo que yo quiero, porque aquí se trata de ¡quien es el amo y se terminó!".

Simple. Hoy es domingo y no lleno el post de atiborrados y ansiosos pensamientos in-ge-nio-sos. No. Me voy a tomar sol y a dormir la siesta. Simple como un círculo.

El mar de palabras nos hace perder la estructura de las cosas, su esencia.
Todo el pensamiento humano nació del Ocio, en Grecia.

¡Chau!

Y vos, andate a caminar o encará finalmente a esa mujer que está buena, o mirá la televisión, o el partido. No es una película ni un libro, es TU vida.

Digo: ¡SE ESTÁ BIEN ASÍ!..


1 comentario:

  1. Hola, buen día. Mira que no es la primera vez que te visito, y hoy que tengo tiempo aprovechare a dejarte un comentario.
    Me ha gustado tu blog y la naturalidad con la que escribes, muy animada y sencilla, eso me agrada.
    Andaré por aquí más seguido.
    Y si eres dueño y señor de tu propio destino, que maneja su propia vida y además se da tiempo para reflexionar sobre ello, pues bien hablas de ti. Ya no muchos tenemos tiempo para hablar de nosotros, sino sólo del exterior que es finito, en comparación a nuestro yo.
    Jaja, no va mucho por ahí el post, verdad? Bueno es que tú sencillez denota conocimiento interno.
    Felicidades.
    Un abrazo y saludos.

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