jueves, 28 de junio de 2007

EL MIEDO DE VIVIR




RENACER-pintura de Mónica Perrone

LO QUE NOS PREGUNTAMOS TODOS

¿ Qué debo hacer para sentirme mejor ?", ¿ Cómo puedo mejorar ?, ¿ Qué debería estudiar ?, ¿ Mi pareja me ama ?, ¿ Separarme será mejor o peor ?, ¿ Volver a casarme resultará ?, ¿ Crecerán sanos mis hijos ?, ¿ Será mejor dejar mi trabajo ?, ¿ Mi marido me querrá dentro de 10 años ?, ¿ Tendré trabajo ?, ¿ Me iría mejor en otro país ?, ¿ Sabré ser buena madre/padre ?, ¿ Será mejor cambiar de trabajo ?.

Estas y tantas otras preguntas son las que nos hacemos todos casi diariamente.

No es novedad que los últimos años fueron de los más críticos de nuestro país. Lo económico, laboral, familiar, el cansancio y la falta de sueño que nos acechan, la falta de panorama. Los nenes que "lloran". Uno que se multiplica aunque no pueda hacerlo.

La "incertidumbre" que es el peor de todos los enemigos nos acecha ahí adelante, en el tiempo. La "incertidumbre" son las "arenas movedizas" del alma.
No saber lo que nos pasará a nosotros y nuestros seres queridos. Tal vez por eso nos sintamos temerosos de nuestro propio destino, porque no podemos controlarlo en modo alguno, es azaroso e incierto.

El futuro es temido por las experiencias previas, ¿quién no sufrió alguna derrota?

El temor a lo inmanejable impregna nuestras vidas, siendo casi un tema Bíblico, "preocupados por lo que habremos de beber, de comer y de vestir".
La oscuridad y lo desconocido, el tiempo por venir nos produce miedo, que no es sino miedo a sufrir, a ser atacados, a ser abandonados, a quedar solos o en mala situación.

Este miedo a sufrir lo que todavía no ocurrió, pero "podría ocurrir" puede funcionar como una profecía "auto-cumplidora", o producir una "neurosis de destino". ¿Donde está escrito que yo siempre "pierda"?, inevitable guión de "Cenicienta" pero sin ese príncipe azul.

El miedo que nos paraliza también nos distrae de nuestros objetivos y nos hace menos capaces de lograr lo que deseamos porque ansiosos y pensando "en no fallar" es casi seguro que estamos utilizando mal nuestras potencialidades y que fallaremos. Como cuando vamos ansiosas a nuestra "primera cita de trabajo" o a "nuestro encuentro con él" nos sentimos tan vulnerables y nerviosas que todo nos sale mal.

¿Por qué ?... la misma preocupación excesiva nos tiende la trampa. Por un futuro que nadie conoce en forma cierta del que todos hablamos, como del clima o del gobierno, con muy poco guión, adivinando, tanteando.

De ningún modo el problema es lo que pasará, sino como escribimos el "guión" porque llenos de miedo, impaciencia o coléricos se afectan totalmente nuestras relaciones, actitudes, rendimiento. No podemos averiguar "por qué cruzó el pollo" o por qué ocurren las cosas, sino más bien armar un proyecto y trabajar despacio en eso.

Algunas formas de preparar ese futuro tan temido son las de prepararnos cada día para recibirlo como si fuera un entrenamiento o estudiar una carrera. Aunque a la hora de elegir un proyecto las expectativas muy altas (como ser modelo TOP, o ganar una fortuna, o vivir un amor perfecto) tienen esa costumbre de "caerse" provocando rabia y frustración.

Si uno desea vivir en pareja, por ejemplo, tendría que hacer un plan mínimo como elegir una mujer/hombre, una cama, un dormitorio, una cocina, algún techo. La vida entera se compone de esas preparaciones pequeñas y simples donde cada pequeño logro fortalece nuestra decisión de futuro, brindándonos seguridad en nosotros mismos. Lo que la vieja psicología cognitiva llamaría "refuerzos de la conducta" o "premios" que nos hacen sentir bien.

Existe la posibilidad que los planes se retarden, no hay paciencia y desesperamos, luego "dejamos".

Mucha gente abandona cuando está muy cerca. Pensando lo peor digamos 10 años por ejemplo; como ocurre muchas veces en una carrera universitaria. Claro que parece "toda una vida". El primer paso será desear estudiar, luego elegir una carrera y desechando TODO lo demás porque cada elección deja afuera a todas las demás: tomar el colectivo, inscribirse, acudir a la primera clase, soportar la incertidumbre, las dudas, los momentos en que uno "dejaría todo".
La concentración y constancia son claves, el valor para soportar los "subibajas" de la vida, los "momentos de salud y de enfermedad", "las buenas y las malas" como dice el señor Juez.

Si uno resiste en una actitud o plan durante el suficiente tiempo no habremos "dominado" el futuro, pero estaremos preparados, también con algunos planes de "contingencia" lo que en las películas se llama "Plan B" o "Plan C", como... 1) si no me sale A luego haría B) o C).

No es desde luego una receta como las de cocina, pero vale la pena desafiar a la montaña, no para vencerla, sino para decir "por ahora no puedo". Aprender de los propios errores para hacerlo mucho mejor la próxima vez.

Eso es la vida, aciertos y errores que van cambiando y adaptando nuestro rumbo de acuerdo a nuestros deseos y necesidades, aunque respetando a la realidad.

¿Quién dijo que hay un destino inevitable ?... nuestro destino tiene que ver con lo que hacemos cada minuto, lo que vamos haciendo o construyendo paso a paso.

Como dice el poeta:

"Todo lo alcanzarás, solemne loco,
Siempre que lo permita tu estatura"

Almafuerte, Pedro B. Palacios.


1 comentario:

  1. Interesante... Es extraño, rara vez me hago planes a largo plazo, aun así termine una carrera de 9años!!! pero nunca me obscionó por planear o por preveer, claro que tengo expectativas, pero por lo regular son muy vagas, quiza porque temo decepcionarme, o quiza porque creo que es muy dificíl que algo se cumpla tal cual lo planee y prefiero sorprenderme que aburrirme...

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