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domingo, 20 de mayo de 2012

ALMAFUERTE 2




Pedro Bonifacio Palacios fue un maestro, periodista y poeta argentino nacido en San Justo, Argentina en 1854.  Sus creaciones manifiestan su propia subjetividad: su dolor ante la injusticia, el sufrimiento humano, sus dudas y su prédica hacia un mundo más luchador y justo. También poseía una ética cristiana y una teología que se refleja en varios de sus poemas como “La Sombra de la Patria”, que publicado por un gran diario argentino produjo grandes controversias y le ganó al poeta peligrosos enemigos. Aquí les confío una parte de ese poema. Espero lo disfruten.  

EXTRAIDO DE "LA SOMBRA DE LA PATRIA"

…”Esos son la verdad. Dios providente,

Que todo lo precaves y lo mandas,

Arquitecto invisible, que dispones

La orientación del pórtico y tu fábrica,

Poderoso caudillo que presides

La instrucción del soldado y la batalla,

Tragediante inmortal que verificas

La negra intriga de tus propios dramas!

Esos son la verdad Dios de justicia,

A cuyo tribunal siempre me llama,

Que has hecho del placer el ancho cauce

Que conduce a la muerte o la nostalgia;

Que has dejado indefensa a la gacela

Armando al lobo de potentes garras;

Que has dividido el mundo de los hombres.

En los más, que padecen y trabajan,

Y en los menos, que gozan y que cumplen

La misión de guiar la recua humana,

Que más grandes son cuando más mienten,

Que más nobles son cuando más matan!..

¿Dónde estás Jehová? ¿Dónde te ocultas

Que así me dejas blasfemar y callas,

Mi rebelión airada no sofrenas,

Mi pequeñez pomposa no anonadas,

Mi razón deleznable no enloqueces.

Y esta lengua de arpía no me arrancas?...”

jueves, 17 de septiembre de 2009

SI

SI

Si puedes mantener intacta tu firmeza,
cuando todos vacilan y tachan tu entereza,
Y si a pesar de esas dudas,
Mantienes tus creencias
Sin que te debiliten extrañas sugerencias,

Si puedes esperar e inmune a la fatiga,
Y fiel a la verdad, reacio a la mentira,
El odio de los otros te deja indiferente,
Sin creerte por ello, muy sabio, o muy valiente

Si puedes soñar, sin caer en el ensueño;
Si piensas, más de tus pensamientos sigues dueño,
Si triunfos o derrotas no menguan tus ardores
Y por igual los tratas como a dos impostores

Si puedes oír la verdad deformada,
Y cual trampa de necios, por malvados usada,
Si puedes ver de tu vida hecho trizas el ideal
Y con gastados útiles recomenzar igual,

Si hablas con multitudes sin perder tu virtud
O alternas con reyes, sin cambiar tu actitud,
Si amigos o enemigos no te afectan,
Pero todos saben que pueden contar contigo,

Si logras llenar el minuto sereno,
Con sesenta segundos de un esfuerzo supremo,
Lo que hay en la tierra tu tendrás,
Y además, hijo mío, un hombre tu serás!

Recuerdo de una versión.

Rudyard Kipling

jueves, 30 de julio de 2009

ALMAFUERTEPedro Bonifacio Palacios (Almafuerte) fue un autodidacta, maestro, y poeta argentino (1954-1917) que se dedicó gran parte de su vida a trabajar como maestro de escuelas de niños pobres y fue representado en el cine por Narciso Ibáñez Menta en 1949. Intentó vivir en Buenos Aires pero era instintivamente alérgico a las grandes ciudades.
Abundan en el Internet las biografías a favor y en contra del personaje, pero es indudable que su pequeña producción literaria (en relación a otros escritores) es muy conocida en Argentina, porque a pesar de sus errores de ortografía y su falta de técnica literaria figura entre los autores más populares y queridos por las mayorías.
¡Molto piú avanti!Los que vierten sus lágrimas amantes
Sobre las penas que no son sus penas;
Los que olvidan el son de sus cadenas,
Para limar las de los otros antes;

Los que van por el mundo delirantes,
Repartiendo su amor a manos llenas,
Caen, bajo el peso de sus obras buenas
Sucios, enfermos, trágicos..., ¡sobrantes!

¡Ah! ¡Nunca quieras remediar entuertos!
¡Nunca sigas impulsos compasivos!
¡Ten los garfios del odio siempre activos,
Y los ojos del Juez siempre despiertos!...

¡Y al echarte en la caja de los muertos,
Menosprecia los llantos de los vivos!
¡Molto piú avanti ancora!
El mundo miserable es un estrado
Donde todo es estólido y fingido,
Donde cada anfitrión guarda escondido
Su verdadero ser, tras el tocado.

No digas tu verdad ni al más amado;
No demuestres temor ni al más temido;
No creas que jamás te hayan querido
Por más besos de amor que te hayan dado.

Mira cómo la nieve se deslíe
Sin que apostrofe al sol su labio yerto,
Cómo ansía las nubes el desierto
Sin que a ninguno su ansiedad confíe...

¡Trema como el Infierno; pero ríe!
¡Vive la vida plena, pero muerto!
¡Moltissimo piú avanti ancora!
Si en vez de las estúpidas panteras
Y los férreos estúpidos leones,
Encerrasen dos flacos mocetones
En esa frágil cárcel de las fieras,

No habrían de yacer noches enteras
En el blando pajar de sus colchones,
Sin esperanzas ya, sin reacciones
Lo mismo que dos plácidos horteras;

Cual Napoleones pensativos, graves,
No como el tigre sanguinario y maula,
Escrutarían palmo a palmo su aula,
Buscando las rendijas, no las llaves...

¡Seas el que tú seas, ya lo sabes:
A escrutar las rendijas de tu jaula!

miércoles, 15 de octubre de 2008

¡NO TE DES POR VENCIDO!

ALMAFUERTE: ¡NO TE DES POR VENCIDO!


¡Avanti!

Para Don Félix J. Tettamanti


Si te postran diez veces te levantas

Otras diez, otras cien, otras quinientas…

No han de ser tus caídas tan violentas

Ni tampoco, por ley, han de ser tantas.



Con el hambre genial con que las plantas

Asimilan el humus avarientas,

Deglutiendo el rencor de las afrentas

Se formaron los santos y las santas.



Obsesión casi asnal, para ser fuerte,

Nada más necesita la criatura,

Y en cualquier infeliz se me figura

Que se rompen las garras de la suerte…



¡Todos los incurables tienen cura

Cinco segundos antes de la muerte!


¡Piú avanti!


No te des por vencido, ni aun vencido,

No te sientas esclavo, ni aun esclavo;

Trémulo de pavor, piénsate bravo,

Y arremete feroz, ya mal herido.



Ten el tesón del clavo enmohecido,

Que ya viejo y ruin vuelve a ser clavo;

No la cobarde intrepidez del pavo

Que amaina su plumaje al primer ruido.



Procede como Dios que nunca llora,

O como Lucifer, que nunca reza,

O como el robledal, cuya grandeza

Necesita del agua y no la implora…



¡Que muerda y vocifere vengadora,

Ya rodando en el polvo tu cabeza!


¡Molto piú avanti!



Los que vierten sus lágrimas amantes

Sobre las penas que no son sus penas;

Los que olvidan el son de sus cadenas,

Para limar las de los otros antes;



Los que van por el mundo delirantes,

Repartiendo su amor a manos llenas,

Caen, bajo el peso de sus obras buenas

Sucios, enfermos, trágicos…, ¡sobrantes!



¡Ah! ¡Nunca quieras remediar entuertos! ¡

Nunca sigas impulsos compasivos!


¡Ten los garfios del odio siempre activos,

Y los ojos del Juez siempre despiertos!…


¡Y al echarte en la caja de los muertos,

Menosprecia los llantos de los vivos!



¡Molto piú avanti ancora!


El mundo miserable es un estrado

Donde todo es estólido y fingido,

Donde cada anfitrión guarda escondido

Su verdadero ser, tras el tocado.



No digas tu verdad ni al más amado;

No demuestres temor ni al más temido;

No creas que jamás te hayan querido

Por más besos de amor que te hayan dado.



Mira cómo la nieve se deslíe

Sin que apostrofe al sol su labio yerto,

Cómo ansía las nubes el desierto

Sin que a ninguno su ansiedad confíe…



¡Trema como el Infierno; pero ríe!

¡Vive la vida plena, pero muerto!
Pedro Bonifacio Palacios, maestro y poeta argentino, fundador de muchas escuelas rurales, que financiaba él mismo.

viernes, 19 de septiembre de 2008

LOS QUE NACEN TENEBROSOS

ALMAFUERTE

Los que nacen tenebrosos;

los que son y serán larvas;
los estorbos, los peligros,

los contagios, los Satanes,

los malditos, los que nunca,

- nunca en seco, nunca siempre,

nunca mismo, nunca nunca,

-se podrán regenerar,

no se auscultan en sus noches,

no se lloran a si propios…

se producen imperantes,

satisfechos,

- como normas,

como moldes, como pernos,

como pesas controlarias,

como básicos puntales,

y no sienten el deseo de lo sano y de lo puro

ni siquiera un vil momento,

ni siquiera un vil instante,

de su arcano cerebral.

Al que tasca sus tinieblas,

al que ambula taciturno;

al que aguanta en sus dos lomos,

- como el peso indeclinable,

como el peso punitorio de cien urbes,
de cien siglos;

de cien razas delincuentes,

-su tenaz obsecación;

al que sufre noche y día,

-y en la noche hasta durmiendo,

-como el roce de un cilicio,

como un hueso en la garganta,

como un clavo en el cerebro,

como un ruido en los oídos,

como un callo apostemado
la noción de sus miserias,

la gran cruz de su pasión:


yo le agacho mi cabeza;

yo le doblo mis rodillas;

yo le beso las dos plantas;

yo le digo:
Dios te salve…¡Cristo negro,

santo hediondo, Job por dentro,
vaso infame de dolor!

Pedro Bonifacio Palacios (Almafuerte)

1854-1917

Maestro y Poeta Argentino creador de muchas escuelas para niños.

lunes, 9 de junio de 2008

CUANDO APAGUES TUS ESTRELLAS

CUANDO APAGUES TUS ESTRELLAS



Cuando se haga en ti la sombra;


cuando apagues tus estrellas;


cuando abismes en el fango más hediondo, más infecto,


más maligno, más innoble, más macabro,-más de muerte,


más de bestia, más de cárcel,


-no has caído todavía,


no has rodado a lo más hondo…


si en la cueva de tu pecho, más ignara, más remota,


más secreta, más arcana, más oscura, más vacía,


más ruin, más secundaria,


canta salmos las tristeza,


muerde angustias el despecho,


vibra un punto, gime un ángel, pía un nido de sonrojos,


se hace un nudo de ansiedad.


Los que nacen tenebrosos;


los que son y serán larvas;


los estorbos, los peligros, los contagios, los Satanes,


los malditos, los que nunca,- nunca en seco, nunca siempre,


nunca mismo, nunca nunca,


-se podrán regenerar,


no se auscultan en sus noches,


no se lloran a si propios…


se producen imperantes, satisfechos,- como normas,


como moldes, como pernos, como pesas controlarias,


como básicos puntales,


y no sienten el deseo


de lo sano y de lo puro


ni siquiera un vil momento, ni siquiera un vil instante,


de su arcano cerebral.


Al que tasca sus tinieblas,


al que ambula taciturno;


al que aguanta en sus dos lomos,- como el peso indeclinable,


como el peso punitorio de cien urbes, de cien siglos;


de cien razas delincuentes,


-su tenaz obcecación;


al que sufre noche y día,


-y en la noche hasta durmiendo,


-como el roce de un cilicio, como un hueso en la garganta,


como un clavo en el cerebro, como un ruido en los oídos,


como un callo apostemado la noción de sus miserias,


la gran cruz de su pasión:


yo le agacho mi cabeza; yo le doblo mis rodillas;


yo le beso las dos plantas; yo le digo: Dios te salve…


¡Cristo negro, santo hediondo, Job por dentro,


vaso infame de dolor!

Pedro Bonifacio Palacios (Almafuerte)
1854-1917

domingo, 21 de octubre de 2007

Luchar Contra el Aburrimiento


Frente al aburrimiento que me traga lo que me queda del domingo, o de tardes ociosas, puedo recordar que muchas personas aburridas, miran televisión, se cartean mediante los correos electrónicos, escuchan la radio para saber qué hay de nuevo. También recuerdo que muchos juegan, beben, o toman tranquilizantes.

Es sinfin la cantidad de cosas que puede hacer una persona aburrida.

Como acordarse de pronto que mañana tiene que trabajar, que tiene una vida muy sobrecargada, que sufre de celos por su novia/o. Bueno, buscarse un problema, porque cuando uno tiene un buen problema no tiene porqué aburrirse.

También la búsqueda de enemigos ayudar a salir del vacío. "Mejor mal acompañado que solo". Entonces podrá dedicarse a pelear y adios al vacío. El espacio se puebla de verdaderos malvados, de seres despreciables.

No es casualidad que en este mundo la industria del entretenimiento mueva miles de millones de dólares, radio, teatro, televisión, cine...

Naturalmente que no tengo una respuesta universal contra la sensación de aburrimiento, de falta, de vacío. De tenerla sería el hombre más famoso del mundo y también el más rico.

Muchas veces cuando no tengo la respuesta de algo, no retrocedo. No cedo ante el "dejar hacer" y que sea lo que Dios quiera. Me preguntó qué puede calmar mi propia y personal sensación de aburrimiento.

Muchas veces es preferible tener la pregunta más adecuada, la que más me satisface, como puedo satisfacer lo que necesito, que tener miles de respuestas que se pueden encontrar de a miles en los buscadores del Internet.