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domingo, 12 de enero de 2014

MEDIOS EN DECLIVE



En 2013 el encendido de la televisión abierta en Argentina descendió un 5 % y la industria gráfica (diarios y revistas) sigue retrocediendo frente al Internet y las tecnologías inteligentes.
Gran parte de la culpa de esto la tienen los comerciales que molestan al usuario logrando que olvide lo que estaba viendo. Esta es una época donde la gente no quiere esperar en absoluto las propagandas que son para el espectador una gran pérdida de tiempo. Conozco personas que no suscriben a la televisión por cable porque se produce el mismo fenómeno, interrupciones. Por otro lado nadie desea pagar cable para ver películas del año 2003 repetidas hasta el cansancio, o series de 40 minutos con 20 minutos de interrupciones.
Quizás habría que plantearse el modelo entero de la propaganda e interrupciones en TV porque mediante el zapping se sale del canal que nos hace perder tiempo y en esta época la comunicación humana ha cambiado hasta darle mayor libertad al espectador o consumidor.

Cuando hace más de veinte años, fines de los ochentas y principios de la fatídica época de los noventas, se empezó a difundir masivamente el sistema de televisión por cable, el argumento de venta, o marketting, fue proponer que este producto ofrecía al televidente la posibilidad de disfrutar de una amplia variedad de canales temáticos y de cine sin cortes publicitarios. Algo que parecía un lujo impensable una década antes. El nuevo servicio que llegaba ahora por cable directo al living de cada usuario, se solventaba no en base a los anuncios publicitarios sino del pago del cliente. Los canales de aire tienen la ventaja de que su recepción es gratuita, por eso el televidente tenía que aceptar la publicidad como medio de soporte económico de ese servicio. La televisión por cable vino a proponer un servicio sin cortes para el cliente que acepte pagar un canon mensual que sumará para el mantenimiento de ese servicio empresario y la correspondiente ganancia para quienes emprenden dicha actividad comercial.

Aunque parecen mias estas reflexiones, son cuestiones preocupan a los CEO de los grandes medios que no saben bien como "diversificarse" para no desaparecer.

Además, cuando nos interesa una serie o producto dado la compramos en circuitos legales (que son caros) o ilegales (lo habitual). 

También han surgido sitios com que solo vende cine de toda clase a un precio mucho menor que la televisión por cable y sin cortes publicitarios.
Así como desaparecieron los Video Club y sus cadenas internacionales (Blockbuster, por ejemplo) no dudo que los próximos años presenciarán una fuerte transformación de la publicidad obsoleta como se la conoce hasta ahora.
Los jóvenes en particular casi ignoran la televisión ya que realizan actividades interactivas dentro de las redes sociales como Twitter y Facebook.

El paradigma ha cambiado y una transformación se avecina. 
Habrá que ver cómo se adecuan los medios tradicionales a las novedades tecnológicas y al futuro ya que se manejan con esquemas de la década de 1970.     

jueves, 8 de agosto de 2013

REDES SOCIALES Y TWITTER Y FACEBOOK





Había pensado titular este escrito “Una que sepamos todos” aludiendo a que los escritos en redes son algo que experimentamos todos en algún momento.
En el suceder de la vida nos enfrentamos con diversos “golpes” que nos desestabilizan y provocan una crisis mayor o menor, según la fuerza del impacto y nuestra estructura.
La crisis puede definirse como una ruptura del equilibrio anterior o vida ‘normal’ por un evento único o una serie de eventos que después de impactarnos nos desestabilizan y llenan de ansiedad y tristeza que pueden preparar el camino para la enfermedad.
Llamamos a los Cambios Evolutivos de nuestras vidas, Crisis:
pubertad, adolescencia, sexo, casamiento, embarazo, nacimiento de hijos, menopausia, mediana edad, vejez, edad avanzada etc.
Hay otras Crisis Psicosociales como la paternidad, el desempleo, la insatisfacción laboral, “nido vacío”, soledad, exclusión, jubilación y problemas socioeconómicos por citar algunos.
Estos “golpes” de la vida pueden complicarse si el afectado no encuentra la solución creativa para resolverlos y cuando no los resuelve puede sentirse más tenso, ansioso y/o triste. Si el estímulo estresante persiste más de algunas semanas puede causar problemas somáticos (enfermedades), regresiones o enfermedad mental, entre otras posibles.
Habitualmente, identificar el problema que se enfrenta, buscar soluciones y pedir ayuda devuelve al sujeto a su estado de equilibrio habitual que suele ser mejor que el estado anterior a las crisis: 

“Lo que no mata, fortalece”.

En esta búsqueda para restaurar el equilibrio son de gran importancia los estilos de vida saludables y las redes de sostén social conformadas por conocidos, amigos, familiares, médicos, psicoterapeutas o sacerdotes, o cualquier persona que resulte significativa.
Hablar con alguien de confianza sobre los problemas que nos afectan suele dar buenos resultados por el continente y la escucha. En realidad cualquier red humana (clubes, parroquias, gimnasios y otras instituciones similares) nos permiten reinsertarnos y volver a nuestras vidas.

El cambio de costumbres ocurrido en los últimos 35 años ha resaltado las redes electrónicas como forma de comunicación humana, especialmente en los últimos 10 años. 
Las relaciones virtuales de Twitter y Facebook han servido en algunos casos como redes de contención social y también lo opuesto: han separado a la gente de los vínculos reales: Esto depende de la historia y disposición del sujeto. 
Es notable también el crecimiento de las psicoterapias online y del chateo amistoso. Las personas que sufren de enfermedades discapacitantes, de fobias –particularmente de agorafobia- o quienes viven en el extranjero se benefician ampliamente a través de las redes sociales y las terapias Online.
Aclaro que las relaciones virtuales son diferentes y de menor calidad que las reales tal como es distinto el sexo virtual del real.
Somos seres gregarios y cuando los estilos de producción nos separan físicamente recurrimos a la tecnología para comunicarnos, fenómeno totalmente nuevo en la historia humana: lo virtual como sustituto del real Faltante.
Sin llegar a extremos mucha gente combina las dos formas de comunicación para acercarse a los demás: cuestión inteligente si se la piensa bien.

No podemos volver a las cartas de varias hojas que se escribían hace medio siglo para demostrar nuestros sentimientos y problemas como lo hicieron nuestros abuelos y padres pero nunca perderemos ese deseo de que los otros atestigüen nuestras vidas. 

Ese es el motor de todas las redes sociales existentes.

Los peligros de la conexión virtual tienen que ver con la superficialidad y la monotonía que pueden volverse costumbre.  
Para muchos las redes son fuente de aburrimiento y falta de creatividad a lo que se puede agregar que en las relaciones virtuales las personas pueden "Unfolllow" (borrarse) sin explicación alguna.
De todas formas hasta un gesto inofensivo como saludarse, sin compromiso, tiene más valor que la ausencia total de intercambios.