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martes, 3 de febrero de 2015

COMBATIR LA INFOBESIDAD




La sobrecarga informativa o infobesidad1 es un concepto generalmente usado en relación a varias formas de comunicación por computadora tales como el correo electrónico pero últimamente se muestra omnipresente a través de la radio, televisión, Internet, redes sociales y en la contaminación visual de las ciudades (Grandes carteles de Propaganda)
Personalmente me recuerda la metáfora de una película de Mel Brooks donde el canillita recibía el Paquete de Diarios arrojado desde un camión repartidor, que literalmente lo volteaba, lo aplastaba.
Los infobesos cuentan con toneladas de información pero no saben en general qué hacer con ella, la desinformación intenta atontarlos y el esquema de manipulación más eficaz es el “Bombardeo de estímulos” que abruma y conocemos tan bien en nuestro país, Argentina.  
Se refiere al estado de contar con demasiada información para tomar una decisión o permanecer informado sobre un determinado tema. El exceso de información es una de las formas de la desinformación debido al fuerte ruido comunicativo que se crea.
En Argentina este método es muy utilizado por diversos sectores cuyos fines no son precisamente informar sino crear confusión y responder a los intereses concretos de cada bando o grupo. Estos grupos defienden sus intereses económicos y políticos con apoyo y ayuda de sus pares internacionales que forman una verdadera “Internacional de la Comunicación” 
Ningún bando moderno prescinde hoy de las comunicaciones internacionales porque se ha comprobado el efecto de construcción de la Realidad que poseen los medios de comunicación masivos, que si está en la Tele “Por algo será” (disculpen la ironía)  
Este es un tema que se volverá agenda obligatoria para cualquier estudiante de comunicación y periodismo porque los nuevos métodos incluyen novedades de todas clases en el proceso de manipulación de la realidad/verdad. Resulta casi incoherente  hoy día hablar de la objetividad del periodista, tan abiertamente ausente en todo el mundo.
La técnica se trata de grandes cantidades de información para analizar, una alta tasa de nueva información siendo añadida, contradicciones en la información disponible,  una relación señal/ruido baja, dificultando la identificación de la información importante para la decisión y la ausencia de un método para comparar y procesar diferentes tipos de información pueden contribuir a este efecto.
El término (del inglés information overload) fue acuñado en 1970 por Alvin Toffler en su libro Future Shock. (Wikipedia: Sobrecarga informativa)

lunes, 10 de marzo de 2014

MALTRATO Y DELITO



Primero se comienza cediendo en las palabras, y luego se cede en las cosas (hechos).
S. Freud

Cuando el maltrato personal o laboral persistente no deja marcas físicas es más difícil desenmascararlo, aunque sus consecuencias para la salud pueden ser iguales o peores. La literatura especializada es extensa y específica al respecto.

Es muy difícil tipificar y medir el acoso, el acecho, la crueldad mental, la exclusión, la discriminación, la maldad, las ansias de poder.

Otros nombres relacionados con el fenómeno son :

Acoso Moral, Victimología, Mobbing, Bullying, Stalking, Harassment, Psicoterror, Abuso de Poder, Acoso Telefónico, Acoso Sexual, Ordenes de Restricción, Jurisprudencia Argentina 2006/09.

Quizás ud. mismo sea objeto de maltrato:

• Someter a la víctima a duras pruebas.
• La desvalorización, y sentar las bases del “error” en la víctima (para que reaccione) son sus objetivos, aún contra las evidencias.
• Poner permanentemente en duda la capacidad o virtudes del otro, minimizando o desestimando sus logros. (“Lo tuyo no vale”).
• La utilización de apodos ridiculizantes, la gorda, el marica, la vieja, la nena.
• La referencia a algún supuesto defecto mental de la víctima, el loco, el paranoico, el quisquilloso. Descalificar para ganar.
• Las miradas duras, odiosas, la desaprobación gestual aunque se diga que sí. Se aprueba con palabras, pero los hechos y el lenguaje para-verbal significan profundo rechazo (No abierto, claro).
• Las risas “graciosas” a costa de la víctima.
• La indiferencia lisa y llana, ignorancia absoluta de lo que hace el otro. No reconocimiento.
• La interrupción de la comunicación. No hablarle, no contestarle.
• Hacer quedar mal en público y frente a los demás.
• Fuerte utilización del sarcasmo y la ironía.
• Las alusiones indirectas o comentarios desagradables, sin responsabilizarse por ellos (“Es un chiste”).
• La asignación de falta de sentido del humor del otro.
• “Tapar” de trabajos complicados al otro, o su opuesto, no darle trabajo en absoluto.
• Negarle información importante.
• Buscar reacciones agresivas reactivas, por parte de la víctima.

Para citar solo algunos.

Durante mucho tiempo, se creyó que las personalidades perversas solo tenían éxito frente a quienes les seguían “el juego”. Siempre se sospechó que la víctima era complementaria, “se la buscaba” o la provocaba.
Las víctimas explicaban a los agresores (“Algo habrá hecho”).

Sin embargo, los fenómenos del mobbing, harassment, bullying, stalking, términos ingleses que designan y tipifican las diferentes estrategias que se utilizan para desestabilizar, y eventualmente anular o segregar a una persona, excluirla de algún ámbito, “sacarla” de algún sitio (seamos claros) cobran cada vez más importancia, y ya son tipificadas como delitos en diversas legislaciones del mundo.
Las empresas pierden mucho dinero y productividad cuando se inician estos “juegos de poder”. No resulta difícil que una ‘determinada administración’ de una empresa o corporación, intente eliminar a las personas que no les resultan “funcionales”.
El mejor ejemplo de esto es la película estadounidense “Acoso” protagonizada por Michael Douglas y Demi Moore, mal traducida al castellano como “Acoso Sexual”, donde se exhibe un juego de poder. Muchas otras películas y obras de teatro también han encarado este asunto.

Ya sabemos que todo el que no acata ciegamente la “línea oficial” de una determinada administración, aunque se sepa falsa, es luego acusado de loco, ladrón, o cuando no queda otro remedio, de malvado. Esto ha sido bien trabajado por la teoría de la comunicación, de la escuela sistémica en Palo Alto, California (Watzlawick, Beavin Bavelas, Jackson, Bateson, etc.).

Las empresas lentamente están comenzando a reaccionar. Cada día más empresas prohíben expresamente tales actividades, y por lo general, dan toda clase de posibilidades a los subordinados de defenderse, mediante la denuncia pública o incluso anónima y por correo electrónico, de las situaciones donde no se respetan los códigos de ética.

La respuesta contra la agresión pública y la secreta no es la psicología, sino la justicia, los tribunales.

Recientemente en nuestro país, comenzó a formarse una creciente jurisprudencia contra el fenómeno del “mobbing” o “acoso moral”. Se conoce bien en ámbitos legales y se han publicado muchos libros y materiales al respecto (Pida aquí más información, si lo desea). Ya existen algunas tipificaciones realizadas por especialistas.

La Asamblea General de las Naciones Unidas se ha pronunciado al respecto, y las legislaciones de diversos países muy avanzados (Suecia, Alemania, Estados Unidos, Italia, Suiza), ya condenan legalmente al maltrato personal y laboral (acoso).
Y aunque resulte difícil probarla, por tratarse de una actividad relativamente secreta, de un individuo o grupo de ellos, se está trabajando intensamente en su correcta tipificación legal.

El maltrato solo persigue la destrucción psicológica de la víctima, su separación de trabajos o de grupos, a los que no profesa “lealtad” ninguna, provocando una “traición”. Sí… leyó bien…

Cualquiera puede ser víctima de una personalidad perversa o antisocial, pero los más inteligentes y mejor dotados, suelen ser sus blancos favoritos. Por aquello que “Hay que eliminar” al competidor.
Para estas patologías incurables, son más peligrosos quienes son más capaces.
 

viernes, 31 de enero de 2014

DESINFORMACION: ESTRATEGIA DE LA GRADUALIDAD


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¡Que no les salga al revés!



Si quieres “hervir una rana” sin que chille ni salte, agresiva, tienes que ponerla cómoda dentro de una olla con agua a temperatura natural. Luego aplicas el fuego y la rana no se percatará que la estás desollando y que la temperatura sube hasta que sea muy tarde.


Para hacer que se acepte una medida inaceptable basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos.
Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990 y luego en la “crisis autogestionada” del 2008 en Europa:
  • estado mínimo
  • devaluación de la moneda
  • privatizaciones y remates de empresas estatales
  • precariedad
  • contratos basura, flexibilidad
  • desempleo en masa
  • salarios que ya no aseguran ingresos decentes
  • trabajo de la mujer a menor salario
…tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez. 
La revolución social es producto de impulsar todos esos cambios “de golpe”