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lunes, 28 de septiembre de 2015

Desempleo Masivo en un Futuro Cercano.



Ya que el trabajo humano será cada vez más innecesario gracias a la creciente robotización y automatización de la producción de bienes, habrá que ir pensando a qué cosa se dedicará la mayor parte de la raza humana, además de guerrear y jugar a las estrategias para ver quién se queda con los restos o sobras de una civilización que trae ya más de 2000 años dentro de ciertos parámetros y no de cualquier marco, la civilización judeocristiana misma en decadencia. 
Esto surge de calcular las grandes migraciones actuales, elevada tasa de desocupación y el aumento de los niveles de pobreza en casi todo el mundo.
Sería imposible que todos nos dediquemos a los servicios: salud, educación, seguridad, ventas, administración, informática etc.
Para la cultura capitalista pudiera desarrollarse en los últimos 200 o 300 años hicieron falta parámetros laborales, morales y éticos muy firmes, ya que lo primero es que la cultura misma pueda sobrevivir asegurando la reproducción y producción a sus integrantes, cuestión que estuvo garantizada hasta hace unos 40 años en que la economía comenzó a concentrarse cada vez en menos manos.
Ahora en el siglo XXI la cuestión es distinta ya que la pobreza y falta de trabajo (tal como se conocía) en todo el mundo nos hace dudar que esto continúe en este futuro, que aparece incierto o un asunto de la futurología.
De todas formas, “algo” surgirá de la nueva dirección de la economía mundial, las guerras y las hordas de refugiados de todas clases, desplazados por muchas razones de sus lugares de origen. En la historia siempre surge algo que la cambia.   

Además, en muchos países, el empleo femenino ha reemplazado al masculino especialmente en la parte inferior de la pirámide laboral, salvo en las tareas que requieren de mayor fuerza muscular, como las puramente físicas, o los cargos de gerencia y dirección que ejercen mayormente varones en la mayoría de los países; la explicación es sencilla, en general se paga menos a las mujeres en los mismos puestos, y no suben de categorías porque presentan más problemas de embarazo y crianza.

   

martes, 16 de junio de 2015

PONELE…



Tomemos un tipo sometido, aburrido, desconocido, omitido como cualquiera, un jubilado que tras 40 o 50 años de trabajo no puede pagarse la vida, un empleado mediocre lleno de deudas dentro de una sociedad que lo seduce al consumo, lo induce de las mil formas posibles. Tomemos a los Nadies, a los que nunca, nunca, nunca se acostarán con la rubia hermosa y jugosa que observan todas las noches en la pantalla, esas frutas exóticas que jamás comerán, los que quedan de la parte de afuera del restaurante del menú ejecutivo de 200 o 300 mangos. Tomemos a los que viven en casillas sin agua, sin gas, a los cartoneros que solían ser clase media apenas 20 o 30 años atrás y ahora son “recicladores”

Tomemos a toda esa gente que quiere ver bien lejos Micky Vainilla.

Para ellos la tele es maravillosa.

Frente a la injusticia cotidiana y los miles de tipos corruptos que “se salvan” mediante el simple cohecho, el sobre salvador de fin de mes, la complicidad pequeña que un día nos permite “la casita”, ahí corrije la tele, único sitio donde podemos ver que invariablemente el Bien siempre triunfa sobre el Mal y que el delito no paga, gran corrector simbólico de injusticias donde nosotros los Nadies siempre somos protagonistas.

Donde la mucama deja de ser “la sierva” para transformarse mágicamente en la novia amada de un chico lindo, un  chico bien, de esos con fortuna y llenos de buenas intenciones.


Dicho lo cual: Pido seriamente que me envíen al mundo de la televisión, pido desesperadamente que me dejen estar cerca de tanto rico bueno, al lado de los justicieros...


Yo también quiero llenar mis carencias con ese néctar que se fabrica en los sets de las películas para que las miren los sonsos, porque señores,

Yo también soy un sonso.   



   

martes, 4 de junio de 2013

VIVIR EN LA CIMA



F
* Fotografía de Jorge Solari

Tiene sus ventajas ¿Quién lo duda? Desde ahí se controla el horizonte y a los habitantes de la comarca, pero no es tan fácil como parece ya que es muy difícil vivir en la cima y siempre puedes caerte y los golpes duelen. Las consecuencias pueden ser la soledad, aislamiento, problemas familiares y algún que otro infarto.

No es divertida la cima ya que ni tu chofer quiere hablar contigo y hay que olvidarse de los amigos y familia que quedaron en el valle. Claro que siempre están los "adulones" junto a ti pero yo no me confiaría de ellos. 

En la Cima hay que borrar todo rasgo humano. Hay que saber ordenar y comandar a los del valle. Hay que olvidarse del amor y convivir con la traición de propios y ajenos. La Cima es helada, falta del calor humano y nadie te dará una mano frente a los nevazones, puedes congelar tu humanidad. Estarás Solo, Muy Solo. No habrá vecinos, sino competidores.

Como dice la canción de Sui Generis:

“Yo era el Rey de aquel lugar aunque muy bien no los conocía, y me habían dicho que, atrás del valle, el pueblo entero pedía comida.
No los oí, que vil razón, les molestaban sus barrigas…”

Y cuando estés en la Cima recuerda que ahora lo único que puedes hacer es bajar, bajar y bajar. Ahora dime si realmente vale la pena. 


domingo, 17 de marzo de 2013

PARADO Y ABURRIDO





A la depresión por estar desempleado se suma la pregunta crucial de ¿qué hacer con el tiempo? Uno camina, visita oficinas, aparece en los centros comerciales, pero todo parece vacío, yermo. Gente indiferente con sus problemas a cuestas te rodea por todos lados. Maldicen por el transporte público, por el estado de la ciudad, por la carestía y falta de dinero y por el incomprensible clima. 
Sobra tiempo para observar a los que viajan o trabajan, a los que ocupan los bares en horarios laborales sin mayor problema y a las señoras de cierta edad que están en todas partes. Sobra también para quedarse en casa, en casa, en casa.
La angustia poco a poco nos va ganando las horas que ocupábamos con trabajo, de ese que cada vez hay menos.
El dinero se va terminando si es que uno tiene algo del vil metal y surge el inevitable ¿qué haré después? Cuando no tenga ni fe ni yerba de ayer secándose al sol. Misterios.
Así que éramos esa maloliente oficina donde se pavoneaba el Supremo menor que era el jefe y menor porque encima suyo había una gama de ‘especialistas’ que eran excelentes para preguntar cómo se hacen las cosas.
Muchos caciques y pocos indios: de eso sufre la minoría de la humanidad solvente, la que puede pagar sus cuentas y darse algunos lujillos como renovar el auto o irse de vacaciones. La mayoría mundial por ahora no puede salir de vacaciones ni ir a un trabajo.
La crisis trabaja lento –todavía tiene que dejar a millones desocupados. Que de eso se trata.
Según el FMI la crisis económica mundial terminará en 2018 y si ellos lo dicen casi seguro que durará hasta el 2020 o más allá.
La crisis tampoco perdona países pues los que aún no han caído (fuera de los países del BRIC) caerán en algún momento. 

O quizás sea pesimismo propio de un habitante de un país donde recién llegaron los primeros ‘ajustes’ pero no los últimos. Luchando contra los exorbitantes precios de los alimentos y caminando mucho en busca de los precios que se puedan pagar, uno va disminuyendo sus consumos, se va achicando.

Nuestro error fue creer que estábamos a salvo de la crisis mundial porque ningún país lo está.