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lunes, 29 de diciembre de 2014

HUMOR: TOMA MATE Y AVIVATE



Pancho Aquino, escritor y poeta. "El modernismo tendría que estar preso"

Según Flavio Olivier…“Todo lo que hacen los hombres en la vida es pa´ levantarse minas” fue la máxima que el humorista Caloi popularizó a través del filósofo arrabalero Alexis Dolínades (alter ego de Alejandro Dolina, claro) cuando interactuaba con Clemente en las tiras de Clarín… El axioma tendría que completarse con: “… y pa’ poder contársela frente los amigos” (je).
Lo de contársela frente a los amigos fue cosa de Fontanarrosa en su cuento “El día que cerraron El Cairo”

Para ser más original que estos pensadores famosos he pensado en una explicación algo más aburrida sí: “Todo lo que hacen los hombres en la vida es para combatir el aburrimiento, inclusive levantarse minas”
No sé usted pero yo he probado de todo para vencer al aburrimiento y “matar el tiempo” Tengo un editor informático de estilo para escribir, mi Facebook y mi cuenta de Twitter están llenas de amigos y mensajes, cuento con una biblioteca nutrida, un teléfono inteligente, Skype, whatsapp o como se llame, miles de amigos virtuales, televisión Smart LED y podría seguir largo rato de todos los gadgets que poseo, pero igual me aburro

Recuerdo que antes (en el Siglo XX) combatía el aburrimiento tomando el famoso “mate” que mataba el aburrimiento entre sorbo y sorbo y la compañía de alguna tía, primo, amigo o alguien callado pero presente de cuerpo entero. El único requisito de esta persona especial era el de permanecer callado, tomar mate amargo si es posible, pitada va pitada viene, al faso cuando éramos sanos.

Tan disparatado y fácil me parece ahora combatir el aburrimiento mediante “tomarse un mate junto a alguien” que correré ya mismo a la oficina de Propiedad Intelectual de la Ley 11.723 para sacar la patente y privatizar de inmediato la “tomada de mate amargo para combatir la soledad” así que desde ahora mismo si quieren tomar mate “a la pasada” deberán pagarme un canon de 5 $ y otros 3 pesos por mi etiqueta de propiedad intelectual que dirá que el mate combate el resfrío porque posee vitamina C he dicho!

No sea Sonso ¡No agradezca!  Así de generoso y macanudo soy. 
      
  

viernes, 27 de julio de 2012

ESTRÉS Y ESTILO DE VIDA



Seis o siete horas de sueño y suena el despertador. Sueño, ducha, ropa, transporte. Oficina. Café. Más café. Reunión. Correr a la otra reunión. Apuros, presión, tensión, muchos llamados todo el día. Buscar a los chicos en el colegio. Bañarlos. Preparar la comida. Comer. Televisión. Cabeceo. A dormir. Vivimos a mil por hora.
O desocupación, tiempo muerto, angustia y ansiedad “no sé por qué”, amores confusos, amores imposibles, ‘sentirse raro’. O situaciones graves: pérdida de seres queridos, soledad, enfermedad, aislamiento.

Sí, cierto. La lista de sufrimientos humanos es interminable.

Muchos de nosotros tratamos de tapar lo que nos ocurre de mil formas autodestructivas: drogas, pastillas, alcohol, cigarrillos, celulares varios, sexo y juego compulsivo, hiperactividad física, muchas películas, sobredosis de TV, computadora, y el celular sonando de toda hora. Estoy seguro que olvido las estrategias más sanas que usamos los seres humanos para escapar a la ansiedad, el dolor o para disfrutar.

La mayoría de las veces creemos que la solución es tener mucho dinero. Lástima que los ricos sufran casi de lo mismo que nosotros. Los psiquiátricos caros están llenos de personas adineradas.

Si lo pensamos con atención, casi siempre creemos que hay un problema externo y que la solución está afuera, en el mundo exterior. Es un pensamiento simple con resultados desalentadores. Excluyo de estas categorías a quienes sufren de necesidades concretas, como desempleo, hambre, frío, falta de vivienda. Me refiero a quienes no tienen esas carencias.

Pocas veces se nos ocurre que la solución (de haber alguna) puede yacer en algún lugar propio, muy adentro nuestro. No hablo del tarot ni de cosas misteriosas.

Pocas veces se nos ocurre que nuestro ritmo, el tiempo nuestro, lo que deseamos, lo que sentimos, podría al ser bien utilizado aliviar nuestro normal sufrimiento humano. Muy pocas veces vemos claramente todas las ventajas con que contamos. Buscamos mujeres u hombres perfecta/os, cuando nuestra felicidad puede yacer en alguien que ya conocemos, que está muy cerca pero al mismo tiempo “no valoramos”.

Buscamos gran parte del tiempo cumplir con ideales y mandatos que nos agotan. Requerimos la satisfacción instantánea. Perfecciones varias parecidas a las películas de Hollywood, que están lejos de hacernos más felices. Más dinero para consumir más cosas que no sirven para nada o que, por lo menos, no nos permiten sentirnos bien. Más rápido, nos apuramos. Olvidamos nuestros ritmos corporales. Nos alejamos de nosotros, de lo que deseamos.

Cuando empezamos a preguntarnos ¿qué es lo que me gusta a mí?, ¿qué es lo que puedo hacer?, ¿qué es lo que deseo en realidad?... ya dimos un primer paso. No hay verdades universales, para todos, no hay fórmulas generales, hay buenas preguntas para hacerse.

Pero existe una verdad dentro de nosotros que desoímos y desvalorizamos: actividades que nos gustan (‘El lunes empiezo’), nuestra pareja o reunirnos con amigos, los hijos, bailar, jugar a las cartas en el club, jugar como los niños, portarnos mal de vez en cuando, luchar por las personas que nos interesan. Parecen tonterías. Perogrulladas.

Cada cuál sabrá si desea conocer su propia verdad, que es subjetiva y diferente para cada persona. Somos únicos y singulares. No hay moldes, no hay magia, no hay fórmulas.
Y si está tan desvalido que no logra descubrir lo que desea o quiere de su vida, en términos realistas, posibles, entonces, necesita de ayuda profesional, pero ¡solo si la necesita!

jueves, 21 de julio de 2011

SOLEDAD


SOLEDAD

“No podría idearse un castigo más monstruoso, aún cuando ello fuera físicamente posible, que soltar a un individuo en una sociedad y hacer que pasara totalmente desapercibido para sus miembros”
William James

Por lo general, la experiencia de la soledad prolongada nos hace mucho daño, dependiendo de la personalidad y características de cada uno.

La “neurosis del ama de casa” el aislamiento, la soledad y la falta de redes sociales ubican a las mujeres amas de casa tradicionales y de la mediana edad, como grupo de riesgo importante. El síndrome del “nido vacío” cuando los hijos crecen y se van del hogar, también implica un gran monto de soledad. El sentimiento de soledad en estos casos se ha producido por un gran cambio de roles que sufrieron las mujeres en los últimos 50 o 60 años -desde esposa, madre y directora del hogar a empleadas - debido a su ingreso como mano de obra en el mercado laboral, donde obtienen algunos beneficios y algunas desventajas aunque muchas de ellas no tengan elección posible debido a los bajos ingresos del hogar.
Muchas mujeres desean hacer carrera, estudiar y progresar, pero no como empleadas de un supermercado o supernumeraria de una empresa, donde también acecha la soledad en medio de una multitud.

En las grandes ciudades predomina la Soledad Anónima, dentro de las muchedumbres y la exclusión en los marginados. Según Ernesto Sabato … “En ciudades monstruosas como Buenos Aires hay millones de seres angustiados. Las plazas están llenas de hombres solitarios …“En nuestras actividades cotidianas interactuamos con miles de personas pero no las consideramos ni tratamos como tales, son simples trámites, engranajes de un mecanismo perfecto

También hay soledades buscadas. Las personas con baja autoestima parten de la creencia de que “nadie los quiere” y no sienten el amor que se les podría brindar. De ese modo se comportan a la defensiva, con desconfianza y resentimiento hacia los demás “por no ser queridos”, lo que a su vez les gana el rechazo del otro, que tanto temen. Si uno trata en forma hosca a otra persona recibirá lo mismo a cambio. Si uno desea vivir como una “maquinita” vivirá entre “maquinitas”. En este caso podríamos preguntarnos si esa persona desea en verdad la compañía.

Otra forma de estar solo es evitar cuidadosamente amar a los otros “para no sufrir a causa de esa relación” por temor a la pérdida del objeto amado o por temor al abandono. Solos para no quedar a merced del sufrimiento que nos provoca el objeto de amor.

Algunas personas, sin embargo, encuentran en la soledad la fuente de su trabajo, el arte en general y otras tareas. Construir un mundo nuevo, una nueva criatura ante la falta de una real. Sembrar rosas en el desierto.

Los experimentos de “lavado de cerebro” de moda a medidos del siglo XX se basaban en la noción de Pavlov que hay un incremento del aprendizaje en soledad, en silencio y aislamiento.

Un grupo de autores norteamericanos sostienen que los escritores y los creadores en general, sufren de una gran soledad y aislamiento auto-impuesto, para llevar a cabo su cometido artístico, pero sufrirían un estrés adicional que los coloca en riesgo.
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“… Durante años, Freud tuvo que soportar y padecer un aislamiento intelectual. No tenía absolutamente a nadie con quien hablar de sus novedosos hallazgos, salvo, hasta cierto punto, con su cuñada Mirna Bernays, y en la correspondencia y los ocasionales encuentros con su gran amigo Wilhem Fliess. Fueron años que él luego denominó de espléndido aislamiento…” (Freud, Ernest Jones).

También es cierto, que aún cuando escribamos un blog, no todos somos escritores o artistas, pero la actividad de la escritura no se produce porque estamos deprimidos, tristes o solos, sino por lo contrario: a falta de un objeto necesario (el otro) construimos uno, eso sí, de papel y tinta.

Los grandes escritores locos, como Kafka que jamás publicó sus escritos, no fueron famosos por un talento que les prestó la locura, fueron genios “pese” a estar locos, en su manifestación más necesaria, primal y sana.
Antonin Artaud, Van Gogh, Virginia Wolf, Alejandra Pizzarnik, quien vivía atormentada, son solo algunos de los muchísimos ejemplos.

Escribir es… una compañía, más una nueva criatura de la que tendremos que hacernos cargo…