Mostrando las entradas con la etiqueta Vocación sacrificada. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Vocación sacrificada. Mostrar todas las entradas

martes, 23 de octubre de 2012

MI VOCACION -HUMOR



 Quería escribir para que todos supieran cuál es mi verdadera vocación de escritor famoso y rico cuyos Best Seller se difunden por todo el mundo y nadie puede ignorar.
Con derechos de autor del 10 % del precio de tapa me aseguro 3 o 4 dólares por cada uno de los millones de libros que vendería. Al vender un millón de libros me haría de 3 o 4 millones de dólares, nada mal para un libro solo. Pero yo iba a hacer muchos libros imprescindibles así que tenemos que multiplicar por 20 más o menos. Sólo quería ser un Stephen King, o en su defecto un Humberto Eco, que juntara el dinero con pala.
En mis ratos de ocio soñaba concentrarme en las playas del Mar Mediterráneo en compañía de esas señoritas y yates que te entregan junto con el título de escritor famoso y los euros que te ganas. Pensaba comer rico y disfrutar los placeres de la carne: de ternera, de pollo, de cerdo. Ese era el sueño que me impulsó a escribir este modesto blog gratuito para que tú también aprendas a soñar en grande.  
Sólo te pido que no te dediques a ser escritor porque me molesta en demasía la competencia y no pienso repartir con nadie mis millones ganados a punta de pura tinta, de sudor, de lágrimas por los finales tristes.
Ya ves que soy generoso. Por eso no te molestará contribuir módicamente a mi fortuna personal de gran escritor al enviar aunque sea un euro, o cinco duros.
Pero si te agarra la pasión por las letras no dejes de enviar cheques de 500 y de 1.000 euros que serás reconocido pues te haré el personaje de mi próxima novela.
Si quieres ser el personaje único de mi novela, el héroe, el protagonista y que yo jure por dios que todo es cierto y que yo lo presencié, ahí tendrás que enviarme algunos millones de euros porque a Cyrano de Bergerac no le salió barato ser un personaje romántico y famoso. A Don Quijote tampoco.

Jorge Luis